JUAN CAMILO CELY CASTRO.
- Sergio Cardozo
- 15 ene
- 5 Min. de lectura
Agradecemos la aceptación del Dr. Cely a Foro Javeriano para entrevistarlo y realizarle el perfil del profesor. Quien en su momento fue nuestro profesor de Constitucional General II, le extendemos un cariñoso saludo.

Por: Samuel Chaves Duque y Sergio Arturo Cardozo
Juan Camilo Cely, nació en Tunja, hijo de José Agustín quien era odontólogo y de María Cristina quien era docente, hermano de María Rocío y ahora esposo de Astrid y papá de Juan David. Creció y estudió todo su colegio en Tunja, es egresado del Colegio de Boyacá de Tunja.
Sin duda llama la atención su decisión de estudiar derecho, pues sus padres llevaban profesiones sustancialmente diferentes. Su interés por el derecho vino desde muy pequeño, pues le gustaba mucho la historia, y siempre le pico un interés por la política. Cuando tenía 15 años fue presidente del Club Interact de Tunja, allí realizó varias actividades sociales, entre ellas recuerda mucho la “marcha del huevo”, en la cual recogían un huevo en varias casas de Tunja y con todos los huevos que recogieron los dejaron en escuelas públicas de la cuidad, al amparo de los más vulnerables. Fue seguidor del Doctor Álvaro Gómez Hurtado, y milito en las juventudes del partido conservador. Fue sin duda esas obras sociales, su pasión por la historia y por la política (aunque nunca llegó a participar activamente) las que lo fueron acercando hacia el derecho.
El doctor Cely llega a la Javeriana por influencia familiar. El doctor Guillermo Galán, quien era primo de su padre, era muy cercano a la comunidad de Jesús, tuvo varios cargos en la universidad, hasta que llegó a ser decano de la facultad de economía. Por la historia que le contó Guillermo Galán sobre la comunidad de Jesús en Colombia, por la educación que apunta con excelencia y por la participación que ha tenido la Compañía de Jesús en la realidad nacional se inclinó por la Javeriana, entre el abanico de opciones que tenía.
El doctor Juan Camilo Cely empezó el pregrado en el año 1997 terminó materias en el año 2002 y se graduó en el año 2003. Le preguntamos por los profesores que marcaron su vida en en el pregrado y nos contestó que sin querer dejar a ninguno por fuera destaco a: Sergio Muñoz en obligaciones y contratos y a Vladimiro Naranjo Mesa en derecho público. Pero en general nos contestó que tiene recuerdos maravillosos del pregrado y sobre todo de la excelencia académica que siempre ha primado en nuestra facultad.
El doctor Cely recuerda con aprecio la fraternidad que tenían con sus compañeros durante el pregrado, tanto así que muchas de las amistades que tuvo desde primer hasta último año de carrera perduran hoy en día, estas amistades se mantienen incluso en el ejercicio profesional: “cuando uno conoce a un javeriano, tiene no solo el sello de la excelencia académica, sino de la fraternidad que se enseña en la Pontificia Universidad Javeriana”.
Posteriormente, nos contó sobre su primera experiencia laboral, la cual fue en la oficina del doctor Jaime Castro (exalcalde de Bogotá y exconstituyente), una experiencia enriquecedora debido a que aprendió mucho sobre la visión del doctor Castro como exconstituyente. Otra de sus primeras experiencias laborales que tuvo gran impacto para el fue la liquidación de la empresa Telecom en 2002, participó como parte del grupo encargado de las acciones de tutela que llegaban durante la liquidación, en sus palabras, una experiencia dura y ardua que empezó a encauzarlo hacia la línea del derecho público.
Luego de eso, entró al DNP (Departamento Nacional de Planeación) en la oficina jurídica, la experiencia en esa entidad resultó en un trabajo formador, en el sentido que, por medio de DNP pasan gran parte de los proyectos de mayor importancia del país, lo que le otorgó una perspectiva diferente sobre el funcionamiento del Estado.
Nos surgió entonces la pregunta, ¿De dónde vino su interés en el derecho público? Como ya nos había explicado, siempre le interesó la política desde el punto de vista histórico, para entender como se ha formado y desarrollado el Estado, de ahí vino su agrado con la clase de historia constitucional del doctor Vladimiro Naranjo (exmagistrado de la Corte Constitucional), fue esta clase la que le dejó aprendizajes que aplica recurrentemente en su clase de constitucional 2: ‘’siempre he sido reiterativo sobre tomar citas y explicar desde el punto de vista histórico, de esta forma entendemos cómo estamos en lo que estamos’’.
A pesar de siempre ser más afín al derecho público que al privado, no se niega a practicar o estudiar otra de las líneas del derecho, ya que concibe al derecho como una unidad, sin importar que tenga mas afinidad con una u otra línea, por eso tiene una maestría en el Instituto de Empresa de Madrid en política de la empresa, así como una especialización en derecho administrativo, como bien nos explicó: ‘’si bien es importante la especialidad que uno tome, no puede uno olvidar que es abogado, de manera que no se puede olvidar el derecho laboral, comercial y de contratos, así el favorito sea el constitucional’’.
Luego de hablar sobre su carrera profesional, nos contó acerca de su experiencia como profesor, desde el pregrado tuvo interés en la docencia, en parte porque sus abuelos fueron docentes, de manera que siempre le llamó la atención. Inició como profesor auxiliar del doctor Álvaro Motta en la clase de constitucional I, dicha experiencia le permitió vincularse en la facultad posteriormente como profesor titular, lo que el llama uno de los mayores honores de su vida, servir al alma mater en la cual se formó.
Desde 2015 lleva dando cátedra de derecho constitucional en distintas materias, inició como profesor con otras facultades, dictando la clase que el denomina ‘’una cultura general del derecho constitucional’’, como se trató de enseñarles derecho constitucional a estudiantes de facultades diferentes a la de derecho resultó una experiencia interesante, recuerda con curiosidad que, los estudiantes de medicina resultaron siendo de los más interesados en el derecho constitucional, quizás en parte porque les daba un acercamiento a las realidades de su país. El reto de la docencia aumentó cuando el doctor William Barrera le ofreció dictar la cátedra de constitucional II, ya que se trataba de enseñarle a abogados en formación, cuya exigencia sería mayor que a estudiantes de otras carreras.
Siempre ha mantenido una relación cercana con sus estudiantes, siempre respetando la relación estudiante-profesor, debido a que ‘’es importante tener una relación cercana con quienes van a ser los futuros colegas de uno’’.
En su clase procura que sus estudiantes lean la Constitución y la entiendan: ‘’ustedes pueden dar fe, como exalumnos míos que en todas mis clases se lee la Constitución y se entiende el contenido de la misma’’. Además de estudiar la carta política en su clase, el doctor Cely realiza ejercicios prácticos con los estudiantes, recordamos especialmente como exalumnos redactar nuestras propias demandas de inconstitucionalidad (sin ánimo de interponerlas) para entender la supremacía de la Constitución ‘’el propósito mío es despertar desde los primeros cursos el gusto por el derecho, en este caso y desde mi materia, el gusto por el derecho constitucional’’.
A sus estudiantes les deja este mensaje ‘’están en una de las mejores facultades de derecho del país y que la aprovechen, en el sentido que aquí ustedes se encuentran al derecho viviente, pueden conocerle la cara a los libros mientras caminan por los pasillos de la facultad’’.
Finalmente le preguntamos por la situación constitucional del país, sobretodo en un marco de crisis institucional, consultas populares y asambleas “populares” constituyentes, su respuesta fue corta, pero nos parece que el mensaje es tremendamente contundente. “Nos corresponde a todos: estudiantes, profesores y abogados en ejercicio defender el estado de derecho, sobre todo en una sociedad tan fragmentada y polarizada”


