ESPECIAL

2020-II

“La política no debe ser un asunto electorero, debe ser el involucramiento en los asuntos públicos y en la necesidad de perseguir el bien común.”

 

FERNANDO CARRILLO, UN JAVERIANO AL SERVICIO DEL PAÍS

FORO JAVERIANO tuvo entrevista exclusiva con el Procurador General de la Nación Fernando Carrillo, quien, con gran cariño por su universidad, nos habló sobre su motivación por el servicio público, sus anécdotas y los desafíos frente a la emergencia  del COVID-19 en el país.

Por:  Alejandro Estrada

“Uno puede tomar dos decisiones frente a la situación del país: pasar pasivamente frente a su historia o tratar de contribuir independiente de las dificultades que se viven”

Así lo plantea Fernando Carrillo, actual Procurador General de la Nación, promotor del movimiento estudiantil de la Séptima Papeleta, miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, y ponente de la creación de la Fiscalía General de la Nación, la Corte Constitucional y otras instituciones para la modernización de la justicia colombiana; quien nos relata que su motivación por el servicio público surgió cuando se encontraba cursando 5° de bachillerato en su colegio Liceo de Cervantes, año en el que asesinaron al padre de su mejor amigo, el ex ministro de gobierno Rafael Pardo Buelvas, razón por la cual decidió estudiar Derecho.

“Me tocó vivir muy de cerca toda su trayectoria como funcionario público, después de salir del Ministerio a raíz del paro cívico a finales de los años 70s, el ex ministro fue asesinado por una facción disidente del Movimiento 19 de abril. Eso me marcó porque yo estaba en clase un día de septiembre, entraron al salón y me dijeron que fuera a acompañar a la familia; ese fue además el primer magnicidio en los años recientes. Este acontecimiento me tocó vivirlo de cerca porque, aparte de ser el padre de mi amigo, era referencia de mis aspiraciones profesionales. Él en ese momento, como ministro de gobierno y ministro del interior, fue la persona que impulsó la constituyente de López Michelsen que después tumbaría la Corte Constitucional en un fallo de inexequibilidad.”

Fue así como a sus 13 años Carrillo hablaba de una asamblea constituyente, sin imaginar que tiempo después la propondría como estudiante y profesor de la Facultad de Derecho de la Javeriana. 

A partir de allí, Carrillo tomó la determinación de qué quería hacer y la decisión de ser Javeriano, razón por la que estudió allí, siempre con ese propósito en mente. Durante el tiempo de carrera le tocó la llegada del gobierno de transición entre el Frente Nacional, junto con el gobierno del presidente Turbay y del presidente Belisario Betancur, lo que implicó grandes debates en la Facultad, la terminación del Estado de sitio, y la necesidad de una reforma constitucional. 

Tiempo después, hizo una maestría en Estados Unidos, y fue cuando regresó que se involucró de cabeza en toda la coyuntura nacional, momento en el que vino toda la fase final de la campaña de Luis Carlos Galán en 1989, su asesinato, y el desencadenamiento del proceso de la Séptima Papeleta que llevó a la Asamblea Nacional Constituyente.

 

Foro Javeriano: ¿Cómo influyó su formación en la Javeriana en su deseo de ser servidor público? 

Fernando Carrillo: Muchísimo, en esa época las facultades de Derecho en Bogotá tenían un perfil ideológico muy caracterizado. Claramente la facultad de Derecho de la Javeriana mostraba dentro de su inventario dos personajes notables: Misael Pastrana y el gran dirigente político Álvaro Gómez. A mí me tocó desde primer semestre aquello que creó Luis Carlos Galán en 1979, una propuesta para los jóvenes fresca, moderna, y una interpretación de la historia de Colombia con posterioridad al Frente Nacional.

Prácticamente durante todos los años de carrera fui coordinador de las juventudes galanistas de la Universidad Javeriana; de ahí surgieron una serie de batallas ideológicas que se dieron por lo que él representaba, y me tocó paradójicamente cuando iba a ser presidente de Colombia en el año de 1990, a partir de ello pude reaccionar con todos los javerianos, y vino el movimiento estudiantil que cristalizó la Constitución Política Nacional.

FJ: ¿Cuáles considera que son los principales valores que debe tener un servidor público? Cuáles de ellos son de la esencia del espíritu Javeriano?

FC: Hoy por hoy la historia de Colombia ha sido la historia de un gran déficit de ética pública y de buen comportamiento de los funcionarios; la necesidad de crear unos nuevos escenarios para la política supone que esa es la principal de todas nuestras carencias, pues ahora más que nunca la corrupción nos sigue atacando por todas partes. 

Tal vez la gran reforma de fondo que nosotros no conseguimos en la Constituyente, siendo la Constitución del 91 un referente ético fundamental, fue el cambio de comportamiento de los funcionarios públicos, e incluso de los ciudadanos del sector privado frente a lo que representa lo público. Antes lo público estaba simplemente asociado con el Estado, entonces ser funcionario público era ser un burócrata del Estado; hoy lo público compromete a los particulares, pues un dirigente en el sector privado, por ejemplo un empresario que tiene conciencia social, puede hacer mucho más por lo público que un burócrata dentro del sector estatal, es decir, hoy en día, y sobre todo en la sociedad colombiana, donde hay tanta desigualdad, tanta pobreza, tanta inequidad y tanta vulneración de derechos, todos tenemos un compromiso social con la comunidad. 

Hoy en día lo ético se proyecta sobre todos los campos y sobre la igualdad como elemento fundamental: igualdad económica, social, política y jurídica, que es la igualdad ante la ley donde hay un déficit grandísimo; también se proyecta sobre el comportamiento diario de los ciudadanos frente a los demás. Hay unas prácticas en este momento dentro de las sociedades a nivel de innovación pública que nos demuestra que en este ámbito no se actúa únicamente por intuición, sino que hay una serie de realidades y buenas prácticas fundamentales, que son en las que hay que trabajar y que están por encima de cualquier ideología. 

La generación de ustedes llega con una serie de claridades que no tuvo mi generación, porque mi generación fue educada con la polarización de liberales y conservadores, de rojos y azules. Hoy por hoy han tratado de meternos de nuevo en esa polarización, y hay que evitar a toda costa entrar en ella; eso no es lo que los va a marcar como generación, los va a marcar la capacidad de innovación, la capacidad de obrar éticamente, y la capacidad de obrar con disciplina y con una gran sensibilidad social; elementos que ya no son patrimonio de ningún partido o ideología, sino de una generación donde la tecnología va a jugar un papel fundamental en la política social y donde además la relación con el medio ambiente va a ser esencial. Este ha sido un golpe a la sociedad en todos sus niveles y que ha afectado de manera transversal a todos sin distinción. El impacto de lo que está sucediendo nos obliga a actuar con una brújula social hacia adelante, y ese debe ser el compromiso de las nuevas generaciones.

 

FJ: ¿Cuáles han sido los principales desafíos para abordar la emergencia sanitaria derivada del COVID-19 como líder del Ministerio Público?

FC: La Procuraduría y el Ministerio Publico representan los intereses de toda la sociedad y el interés público. Lo que hemos hecho es ver como reaccionamos a la velocidad de los hechos diarios y mediante un radar a nivel territorial, desde la Guajira hasta el Amazonas, desde el Chocó hasta los Llanos, hemos buscado qué es lo que está pasando y cómo está golpeando esta crisis a los más vulnerables.

La solidaridad en el sector privado es importante pero no alcanza para mantener a la población permanentemente, allí es que aparece el Estado que amerita una vigilancia y eso es lo que hace la Procuraduría General de la Nación; hemos vigilado los decretos, las políticas y hemos identificado la población más vulnerable, es allí donde hemos estado y donde cumplimos un papel fundamental. Hemos definido poblaciones, hemos identificado a quienes tenemos que proteger y hemos procurado garantizarles sus derechos: enfermos, personal médico, migrantes, habitantes de la frontera, etnias, y a toda la población en general. Hemos estado trabajado con las herramientas tecnológicas, en permanente contacto con los funcionarios regionales y departamentales, tratando de mirar hacia futuras amenazas a la economía, a la salud pública y a la democracia.

 

FJ: ¿Tiene alguna anécdota particular como estudiante en la facultad que quisiera compartir con los estudiantes?

FC: Cuando estaba en cuarto semestre de Derecho, a raíz de todo lo que estaba pasando en el país, estábamos organizando charlas con los candidatos presidenciales en 1982, momento en el que teníamos matriculados en el movimiento de Luis Carlos Galán a más de 5.000 estudiantes en la Javeriana; era prácticamente la cristalización de los ideales de todos los jóvenes en ese momento, algo que no se ha visto en los últimos años. Teníamos calcomanías, stickers, afiches y hasta cuadernos de Galán. 

Un día antes de la presentación de Galán en la Javeriana me llamó el Vicerrector Hernán Posada, S.J. (Q.E.P.D) y me dijo que tenía que garantizar que no se convirtiera en una manifestación política, ya que ello se encontraba prohibido por la universidad, yo le garanticé que se regiría por los parámetros de las conferencias de los otros candidatos, pero era tal fue la euforia por el galanismo que cuando entró Galán “se salió de madre”, al final hubo casi que una manifestación política multitudinaria de los estudiantes. 

Al día siguiente llegué a la Universidad, me llamó el vicerrector, me dijo que teníamos un pacto incumplido a causa del descontrol, y me expulsó de la universidad por la manifestación, a lo que yo asumí la responsabilidad y acogí la decisión, me despedí y regresé a la oficina del Padre Giraldo (Q.E.P.D), ex decano de la Facultad, quien no me dijo nada sobre el acontecimiento, sino que por el contrario me pidió que fuera a representar a la facultad en un concurso jurídico televisivo, pues había entendido que era una manifestación que se había salido de las manos. Finalmente nunca me iniciaron el proceso disciplinario.

FJ: ¿Qué mensaje quisiera enviar a los estudiantes de la Facultad en este periodo de crisis?

FC: Quiero mandarles un mensaje de mucha reflexión, de mucha unidad y de mucho  pensamiento innovador, creo que Colombia no va a seguir funcionando con base en los parámetros de antes. Ustedes tienen unas herramientas completamente nuevas y una cantidad inmensa de privilegios, el compromiso de ustedes con el futuro de Colombia es cada vez mayor, y tienen que interpretar los signos de los tiempos; ustedes están llamados a ser una generación que sea capaz de sacar de esto lo mejor, no deben dormirse en la crisis, en la fatalidad, o en el pesimismo; esto los va a marcar generacionalmente y de esta tenemos que salir.

Ustedes son la generación de la crisis por la pandemia y eso debe ser un salto hacia adelante, yo espero que todo el manejo del gobierno siga por donde viene hasta ahora, pues no tenemos los indicadores más graves y no ha llegado el pico; esto ha sido un factor de concientización y un grito de alarma de nosotros en relación a la forma como veníamos comportándonos en el pasado, desestimando la importancia de los demás, desestimando el medio ambiente, y desestimando la solidaridad, que finamente es lo que saca un país adelante. 

Siempre ha existido una unión alrededor de quienes tenemos la obligación de pensar distinto y de imaginarnos unos nuevos escenarios hacia futuro; y esa es la generación de ustedes, la generación de la tecnología que pueden hacer de ella la herramienta más importante de modernización, conocimiento e innovación para generar un valor agregado. Ello facilita la democracia participativa, la creación de consensos, y sobre todo, la producción de ideas nuevas; lo que sigue importando acá es la fuerza de las ideas distintas, pero los productores de ideas son ustedes. Este país, más que nunca, requiere ideas nuevas, no se compren ese discurso de la polarización política y el sectarismo en el que cayeron sus abuelos; tenemos una Constitución que abre una gran baraja para sectores que nunca han tenido representación. Estoy seguro que de aquí va a salir una nueva generación y ustedes son los protagonistas de esos escenarios de la Colombia del futuro.