QUERELLANDO

Nadie se salva de una tusa

PA´ MATAR LA TUSA

¿Por qué duele tanto terminar una relación y cómo recuperarse? Si está entusado, este artículo es para usted. 

Fuente: Pexels.com

Por: Camila Solano

Santiago y Mariana, quienes prefieren no revelar su nombre, nos contaron cómo superaron la tusa más dura que han tenido. Son dos historias de relaciones diferentes, pero inspiradas por lo mismo: el desamor. Además, Ana Milena Isaza, médica psiquiatra, nos respondió algunas preguntas sobre el tema. 

 

“Era una relación muy complicada y tormentosa. Él era egoísta y me menospreciaba, pero teníamos el mismo vacío familiar y eso nos volvía muy dependientes. Cuando terminamos, sentí una profunda desmotivación y tristeza y me sentía fea e insegura. Me metí con personas parecidas a él y eso hacía que mis hábitos no cambiaran. Tomaba mucho trago y sólo era capaz de desahogarme cuando tomaba. Luego sentí mucha rabia por los hombres en general y era un poco hostil y apática. Empecé a tratar mal a las personas porque me sentía débil. Lo peor fue perder tanto tiempo y no haber ido a terapia antes. Cuando terminamos, nos seguíamos hablando y duramos en eso más de dos años. Mientras estábamos en esas, yo solo pensaba en él y lo que a él le convenía. Lo superé porque me fui del país y conocí gente muy buena, pero sobretodo porque empecé a recuperar mi criterio y a juntarme con personas que me valoraban y valían la pena. También hice mucho ejercicio y dejé de tomar. Después de 3 años, me llamó y no sentí nada, me hizo otro show de tantos  y solo lo ignoré y seguí con mi vida”. – Mariana 

 “Terminamos dos veces. La segunda fue mi peor tusa porque sabía que no lo iba a volver a ver. Era una relación muy tóxica y, aunque los dos tuviéramos una muy buena intención, se volvió una relación codependiente, controladora y llena de manipulación emocional. Salimos del closet juntos y fuimos el primer amor el uno del otro y eso la hacía una relación muy pasional, entregada, emocional y muy poco racional. A mi se me destruyó el mundo cuando terminamos porque construí mi vida alrededor de él y de la relación; cambié como persona y perdí mi sentido de vida. Me dolía el pecho, lloré esta vida y la otra, no quería hacer nada, sentía una bola en el estómago que no me dejaba comer. Me adelgacé 8 kilos. Despues de terminar, la toxicidad no se fue; seguíamos hablando y él me seguía celando, por esto me duró muchísimo la tusa. Sentía que era la única persona que iba a amar y volvía a él como referente en muchos aspectos. Aunque aprendí mucho, afrontaría la terminada muy diferente y hubiera cortado todo desde el principio. Mi consejo para alguien que acaba de terminar es que todo pasa y ese el único confort que uno tiene. Nadie se salva de una tusa y duele como un p***s, pero va a pasar y uno siempre sale más fuerte de un desamor”. – Santiago 

 

Aunque hay muchos consejos, como tomar botella tras botella o salir con su amiga pa’ matar la tusa, lo cierto es que hay que afrontarla como toca y racionalizar al máximo nuestros sentimientos. Para entender mejor, consultamos a la médica psiquiatra Ana Milena Isaza. 

 

¿Por qué es tan difícil para los humanos afrontar una tusa/decepción amorosa? ¿Por qué se compara con un duelo? 

Para los seres humanos es difícil porque estamos acostumbrados a idealizar el amor y a pensar que el amor tiene un componente dramático. Idealizamos a las personas y no pensamos que tienen defectos, lo que hace que creamos que serán imposibles de superar. Las rupturas amorosas son comparables con un duelo porque el duelo es la pérdida de algo realmente significativo para ti. Anteriormente se pensaba que con un duelo solamente nos referíamos a la muerte de una persona querida, pero los seres humanos hemos identificado que es comprable con cualquier situación de pérdida de algo significativo con lo que hay un vínculo. 

 

¿Por qué hay personas que sienten síntomas físicos? 

 

Dependiendo del sufrimiento, las personas pueden llegar a tener síntomas físicos porque las emociones se procesan en el mismo lugar del cerebro en el que se procesan otros tipos de síntomas de dolor. Las personas pueden presentar dolores en el pecho, en la cabeza y, además, si están en un estado emocional muy bajo, se puede modificar el sistema inmunológico y endocrino. Por este motivo, se pueden experimentar gripas o síntomas de ansiedad, como taquicardia, sudoración y cambios gastrointestinales. Los síntomas más frecuentes son los trastornos del sueño, que pueden generar a largo plazo síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad. 

Cuando se acaba una relación amorosa, ¿qué podemos hacer para sentirnos mejor?

 

Lo primero que hay que hacer es identificar las cosas negativas de la relación. También es muy importante generar una distancia con esa persona, en la vida real y en redes sociales porque esta distancia hace que la relación sea más fácil de superar. Aunque el alcohol y las drogas pueden generar un bienestar momentáneo, es importante dejar que nos sintamos mal y afrontar el dolor. Es importante también compartir con personas cercanas y poder hablar del tema, en especial quienes te permiten llorar y hablar repetidamente del tema sin juzgarte.  

¿Cuáles son las fases/etapas de una decepción amorosa? 

No hay etapas establecidas como tal. En general se habla de las mismas etapas del duelo. La primera es una estaba de shock o negación en la que uno no acepta la realidad y le cuesta entender la situación. Dentro de la fase central, tenemos muchos sentimientos negativos como tristeza, angustia, ansiedad, mientras reorganizamos nuestra vida. Por último, está la etapa de aceptación, en la que ya empezamos a rehacer nuestra vida y a encontrar cosas nuevas que nos gustan.  

¿Es más difícil superar una relación tóxica? 

Las relaciones tóxicas son difíciles de superar porque las personas sienten que no son capaces sin la otra persona ni reconocen su amor propio porque se identifican a través de la otra persona. También hay una idealización del otro, entonces se siente como perder un tesoro. Dentro de esas relaciones tóxicas uno está acostumbrado a sentir emociones hacia arriba y hacia abajo, lo que hace que se genere un círculo de toxicidad e inestabilidad que le gusta a nuestro cerebro porque cuando se siente bien, se siente muy bien, pero cuando se siente mal, se siente muy mal. Estas percepciones emocionales hacen que nos termine gustando. Usualmente, en estas relaciones, hay una pérdida de autoestima, entonces, cuando el otro se va, uno no siente que se fue el otro, sino que se fue una parte de uno mismo. 

 

¿Cómo saber si uno está listo para salir con alguien más? 

Esto varía por cada persona, pero normalmente son etapas de seis meses y si esa persona tomó la decisión de terminar, podría ser menos tiempo porque ya lo había contemplado. Definitivamente es cuando la persona esté en ese proceso de aceptación y ya identificó varias cosas como qué le gusta y qué no, señales que pasó inadvertidas en la relación y no puede permitir que sucedan nuevamente. También cuando uno se siente tranquilo, feliz y no está pensando en la otra persona y no anhela estar con él/ella. Si puedes tener una conversación con esa persona y no tienes sentimientos negativos, miedos o incertidumbres, seguramente estás listo.  

¿Cómo podemos ayudar a los amigos que pasen por una decepción amorosa? 

Lo que uno puede hacer es quedarse callado y escuchar. Las personas necesitan desahogarse, pero cualquier tipo de opinión puede ser contraproducente. Se sienten frustrados y agobiados y puede haber una falta de amor propio, entonces cualquier recomendación que se emita puede ser adversa por los estados emocionales por los que está pasando la persona.  

¿Cómo puede ayudar la terapia psicológica o psiquiátrica?  

La terapia es un mecanismo para volver a centrarte en ti mismo y recuperar ese valor que le pusiste al otro. Mejora el autoestima, el autoconcepto, la percepción de las cosas, permite que seas más objetivo, logras identificar cuáles son tus verdaderas necesidades, te ayuda a perdonar, a ser mas resiliente y a saber realmente qué es lo que tú quieres para ti y, más adelante, en una relación futura de pareja. La terapia te enseña a amarte y así poder amar a alguien más de una manera sana y no desbordada.  

La vida sigue, estamos hechos para querer y, seguramente, no será ni la primera ni la última decepción.