ESPECIAL

Nos encontramos próximos a un año decisivo para nuestro país 

NO NOS OLVIDEMOS DEL CONGRESO

¿Cada día amanecemos con un nuevo precandidato a la presidencia, pero el Congreso qué? 

Por: Daniel Stand

En menos de seis meses estaremos celebrando las elecciones que establecerán el nuevo rumbo para Colombia. No me refiero a las elecciones presidenciales, las cuales hasta ahora cuentan con poco menos de 50 candidatos en su tarjetón y, en donde todos quieren ser presidentes y ninguno quiere ser congresista.  Me refiero a las elecciones legislativas de los nuevos miembros de la Cámara de Representantes y del Senado de la República, que se llevarán a cabo el 13 de marzo de 2022.

  

Serán 296 curules vacantes del Capitolio Nacional, dentro de los cuales estrenaremos las 16 curules para las víctimas, que fueron, recientemente, reglamentadas por el Gobierno Nacional. Se trata de la elección de las personas que brindarán la hoja de ruta para que el próximo presidente pueda lograr o no sus objetivos y propuestas. Llevamos desde hace varios meses escuchando los diferentes candidatos presidenciales haciendo gira de medios e incluso ya montando Transmilenio, como si fuera requisito para poder aparecer en el tarjetón, pero hasta ahora en el Congreso encontramos un panorama muy borroso y distante. 

 

Hoy en día el Congreso cuenta con una desaprobación del 87% entre los colombianos, según la última encuesta de Invamer realizada en julio de este año y, se percibe una desconexión total por parte del Congreso con la ciudadanía. La mitad del periodo que está por terminar se caracterizó por su atipicidad, con sesiones con cámaras apagadas, con los congresistas imitando a universitarios en clase de siete de la mañana, ausencias injustificadas y los escándalos semanales, que se volvieron el pan de cada día. 

 

Considero que en la memoria de los colombianos perdurará más “la moción sin censura”, la cual fue llevada a cabo en vano por la Cámara de Representes, en contra de la exministra de las TIC, Karen Abudinen, debido a la firma del célebre contrato de Centros Poblados, que cualquier otro proyecto o iniciativa propuesta por el Legislativo. 

 

No todo está perdido, sin duda alguna hay labores que se deben destacar. Por ejemplo, el grupo de Representantes de la Cámara liderado por Juanita Goebertus del Partido Verde y Gabriel Santos de Centro Democrático, que sin importar sus grandes diferencias han logrado llegar a consensos que verdaderamente aportan al país. Durante el mes de mayo de este año lograron liderar un grupo de representantes que llevaron a cabo las sesiones presenciales de la Cámara en Cali, en medio de la crisis del Paro Nacional y cuando, incluso, el presidente Duque no se asomaba por esos lados del país. Esto con el fin de escuchar los reclamos de la ciudadanía que se había expresado ampliamente durante las últimas semanas.

  

No se trata de hallar culpables directos en medio de esta crisis de credibilidad y respetabilidad que está afrontando el Congreso. Se trata de hacer un llamado a los votantes y futuros candidatos acerca de la verdadera importancia y necesidad de un buen Congreso para Colombia. Estamos a puertas de un nuevo periodo legislativo, es hora de que los partidos políticos y los movimientos independientes empiecen a pensar en nombres y promoverlos con ideas y propuestas que, verdaderamente, valgan la pena. Se necesita de gente preparada y conectada con las realidades de este país, que pueda renovar la imagen tan negativa, que ha obtenido el Congreso, con toda razón, a lo largo de estos años. 

 

Posdata: Al cierre de esta edición, varios medios nacionales revelaron que fueron canceladas las citaciones a plenarias del Congreso, lo que coincidió con la misma semana en la que descansan los estudiantes de colegios. ¿Cómo esperan crear una institución respetable y confiable si terminan realizando este tipo de actos? Amanecerá y veremos…