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2019-III

Niños apátridas en Colombia

NI TUYOS, NI MÍOS, NI NUESTROS  

La cantidad de venezolanos recién nacidos en nuestro país que están en riesgo de que ningún Estado los reconozca como nacionales, es alarmante. Para esta edición, quisimos abordar el tema y no pasar por alto esta delicada situación.  

Por: Natalia Botero

La nacionalidad. Un tema que, sin duda alguna, nos incumbe a todos como seres humanos. Tanto así que, La Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 15, establece que todas las personas tenemos derecho a una nacionalidad. Algo que, probablemente, la mayoría de nosotros damos por sentado. ¿Cómo no? Sin nacionalidad no podríamos hacer tantas cosas básicas como sacar una cédula, acceder a la educación, a los servicios de salud, a trabajar legalmente, incluso casarse, por solo mencionar algunos ejemplos. Pero más allá de eso, cuando hablamos de nacionalidad, indiscutiblemente, hay un tema de identidad supremamente ligado, pues gracias a ella sentimos que pertenecemos a algún lugar y que, a pesar de cualquier circunstancia, sabemos que siempre podremos retornar a nuestro país de origen, a nuestro hogar.  

Desafortunadamente, existe un alto número de niños que, por diversas razones, nacen sin una nacionalidad definida y esto, claramente, trae repercusiones alarmantes en sus vidas. Recientemente, en Colombia, esta problemática se ha tornado cada vez  más vigente y latente por la cantidad de mujeres venezolanas que, en estado de embarazo, llegan a nuestro país en busca de oportunidades para sus hijos debido a la crisis política y económica que se vive en el país vecino. El error que se comete es que, quienes llegan a Colombia con esa intención, asumen que por el solo hecho de que sus hijos nazcan en Colombia pueden obtener la nacionalidad colombiana. La realidad es que no es así.  

En Colombia, una persona puede ser nacional de dos maneras: por nacimiento o por adopción. Cuando es por nacimiento, se deben tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, que los padres del menor hayan sido naturales o nacionales colombianos o, que siendo los padres extranjeros, alguno de ellos estuviere domiciliado en Colombia para el momento del nacimiento del menor. En segundo lugar, también se puede ser nacional colombiano por nacimiento cuando los padres sean colombianos, y la persona, a pesar de haber nacido en otro país, se domicilie luego en territorio colombiano. Cuando es por adopción, la nacionalidad se obtiene cuando el Gobierno, de manera discrecional, la otorga a los extranjeros a través de Carta de Naturaleza o de Resolución de Inscripción. 

  

Sin embargo, cientos de personas llegan a nuestro país sin saber ni conocer esta información y las consecuencias de que un menor recién nacido no sea reconocido por ningún Estado, son graves y peligrosas. Un estudio informó que, aproximadamente, hay más de 20.000 niños en Colombia que están en riesgo de ser apátridas y el hecho de que a sus padres se les otorgue el Permiso Especial de Permanencia, más conocido como “el PEP”, no significa que estos ya sean colombianos. A quienes tienen este permiso, y deciden inscribir en la Registraduría a sus hijos recién nacidos, se les hace una anotación que aclara y menciona “no válido para demostrar nacionalidad”. Sin embargo, no falta quienes la pasan por alto.  

Lo cierto es que es una problemática delicada para el gobierno colombiano, pues no reconocer la nacionalidad no solo viola este derecho humano, también restringe muchísimos otros. Sin embargo, existe un tipo de “esperanza” pues son varios países, como Brasil, Bangladesh durante el 2008, y Estonia y Letonia que también se han visto afectados por esta situación a lo largo de la historia, y a pesar de las dificultades, se han podido encontrar soluciones a esta problemática.  

Afortunadamente, en Colombia, se radicó ante el Senado un proyecto de ley que busca que aquellos niños que estén en riesgo de ser apátridas, adquieran la nacionalidad colombiana por adopción, siempre y cuando sean hijos de venezolanos que se encuentren en situación de inmigración irregular y que hayan nacido en el territorio colombiano desde el 2015 en adelante.  

 

Frente a estas situaciones, lo importante es que los países receptores de migración masiva opten por buscar medidas organizadas, responsables y sencillas que faciliten, en alguna medida, los procesos para obtener la nacionalidad mientras, poco a poco, las situaciones políticas y económicas que pueden atravesar otros países se van resolviendo. Es importante, por un momento, olvidarse de las fronteras que nos dividen como países para empezar a actuar por nosotros mismos, por la humanidad misma.