ESPECIAL

¿Qué debe esperar el abogado del futuro? 

LA EVOLUCIÓN DEL DERECHO

Bajo el análisis de las nuevas tendencias del derecho moderno, las cuales derivan en nuevos retos y objetivos por cumplir, Foro Javeriano busca dar un acercamiento a las expectativas que puede tener el “Abogado del futuro” frente a la inminente evolución de la profesión. 

Por: Alejandra Lucía Vélez

“LOS RETOS DEL ABOGADO MODERNO”

 

La evolución y el cambio social ha hecho que el abogado moderno desarrolle nuevas capacidades y se enfrente a nuevos retos; Foro Javeriano analiza estas adversidades y las resumen en una lista. 

El ser humano es un animal social que vive en comunidad. Para que esta convivencia sea posible, es necesario el establecimiento de un orden que la organice. El Derecho aparece como el instrumento idóneo para dicha tarea. De esta manera, parece innegable la unión de los conceptos de Derecho y la Sociedad. Así mismo, estos conceptos no permanecen inmutables con el transcurso de los siglos, sino que se da una continua evolución y transformación de los mismos. En otras palabras, ni la sociedad ni el Derecho, son o han sido iguales a lo largo de toda la historia; por el contrario, están sujetos al cambio y evolución.  

 

La aparición de nuevas situaciones de hecho o los cambios significativos en la realidad que conocemos exigen la creación o la adaptación de las instituciones. La eliminación del régimen de esclavitud y la aparición del transporte aéreo, son ejemplos de esas nuevas situaciones o cambios que reclamaron una nueva regulación. Además, hay que tener en cuenta, no sólo las alteraciones de hecho, sino los cambios de valores que se producen de generación en generación, ya sea por razón de sus ideas religiosas, morales, económicas, políticas, entre otras.   

 

En el siglo XX, las legislaciones se vuelven mucho más ambiciosas. La idea moderna aboga por un derecho instrumental que planifica a gran escala la vida social y económica: fomenta actitudes y creencias, estructura empresas, toda vez que, se crean facilidades tecnológicas para vigilar y controlar a la población.  

 

En el siglo XXI, la sociedad se ve envuelta en un fenómeno globalizador, producto de una mayor comunicación e interdependencia entre todas las sociedades. El abogado moderno se ve inmerso en una situación en donde seguramente sus actuaciones se verán reducidas. Esto puede dar porque la ciudadanía está más al tanto de sus derechos y de los mecanismos para su defensa; porque la aplicación de los mecanismos alternativos de solución de conflictos como la conciliación o el arbitraje (que no implican llevar casos ante los estrados judiciales) han adquirido mucha fuerza; los procedimientos virtuales de índole jurídica han aumentado, como el registro de documentos públicos o los procedimientos judiciales automatizados que cada vez son más frecuentes. Sin embargo, esto no quiere decir que el abogado vaya a desaparecer, por el contrario, la complejidad del derecho y sus nuevos campos de acción requerirán siempre de asesores e intérpretes especializados. 

 

Las exigencias del mercado con sus problemáticas actualizadas como lo son: la internacionalización de las relaciones, especialmente las económicas, comerciales y financieras, más los avances de las nuevas tecnologías y los retos ambientales frente a la producción y el consumo; las nuevas conquistas de la democracia y la inclusión social plantearán a los abogados adquirir nuevas competencias. Por este motivo, recopilamos los 5 principales retos del abogado contemporáneo:  

 

En primer lugar, el Derecho afronta una fuerte tensión entre la globalización y los renovados ímpetus nacionalistas - o soberanistas - de algunos Estados, afectando más que todo al derecho comercial y financiero o hasta el fronterizo. Pero el nacionalismo afecta las minorías a través de: redes sociales y fake news; la creación de protestas discriminatorias amparadas en el derecho a manifestarse y la oportunidad de pertenecer a grupos. Si a eso le sumamos ansias de violencia, tenemos un problema que opaca todo el Derecho. 

 

En segundo lugar y estrechamente ligado con lo anterior, hoy son mucho más fuertes los conflictos entre el multiculturalismo y la homogenización debido a las migraciones y el reconocimiento de importantes grupos étnicos o raciales que anteriormente eran invisibilizados o marginados. Las minorías, han avanzado a través de los años, pero aún existen actos discriminatorios, que deben ser enfrentados a través de la solidaridad. Cuando eso falla se deben analizar mecanismos legales de protección como presionar por nuevas leyes, exigir un acceso a la administración de justicia más equitativo e igualitario o la activación del aparato judicial penal o recurrir a tutelas. 

 

En tercer lugar, hay que delimitar la democracia como sistema de expresión de los derechos de las mayorías y de las minorías, estos últimos normalmente oprimidos por los primeros. En la última década ha surgido con fuerza la idea de que las mayorías tienen derecho a imponer sus creencias políticas -e incluso religiosas- a toda la población. Por esto hay que referirse a los derechos de las minorías y a la legitimidad de los órganos contra mayoritarios que operan no sólo en el ámbito nacional, sino internacional. 

 

En cuarto lugar, el ejercicio de la profesión jurídica afronta un serio problema ético que empaña la importancia de la función del derecho en la búsqueda de la Justicia. De modo que, las actuaciones en contra de estas prácticas antiéticas deben tener una perspectiva que haga un mayor control al ejercicio de cualquier profesión. Los abogados deben ser capaces de trabajar en equipo, de manejar las herramientas tecnológicas y tener una actitud más proactiva que reactiva, de prevención más que de sanción. Además, estipulando una mayor exigencia de la reglamentación legal con la profesión. 

 

Finalmente, el surgimiento de nuevas tecnologías ha impactado sustancialmente al derecho. No solo la manera de ejercerlo, sino su propio objeto. La inteligencia artificial, afecta de manera fundamental las formas de comprender y regular la responsabilidad civil o penal. Por eso se vuelve indispensable el estudio interdisciplinario de este tipo de fenómenos.