ESPECIAL

2019-III

Seguir en la lucha

JUAN ERNESTO SÁNCHEZ, UN LÍDER SOCIAL EN SOPO

Nos reunimos con Juan Ernesto Sánchez, líder social del municipio de Sopó que lleva a cabo proyectos con el fin de desarrollar identidad territorial y de ayudar a los jóvenes a explorar sus habilidades.

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Fuente: Archivo Personal Juan Sánchez

Por: Pablo Güete Álvarez 

Juan Ernesto Sánchez inició su trabajo como líder comunitario con jóvenes. Su iniciativa consistió en crear espacios alternativos, donde los jóvenes se sintieran cómodos y en familia. Desde el comienzo buscó que los jóvenes desarrollaran habilidades creativas y emocionales a través de diferentes actividades, como por ejemplo el hip-hop. Estas actividades son supremamente importantes para su comunidad, ya que, como nos contó, han logrado que hoy en día Sopó tenga una inmensa y grandiosa diversidad en espacios culturales con el fin de crear escenarios de formación en el municipio, algo que no ocurría anteriormente.

Así mismo, crearon el colectivo hijos del Cueca, en donde se reúnen un gran número de jóvenes. A través del colectivo iniciaron espacios de formación crítica y pensamiento divergente, con el fin de desarrollar una identidad territorial, por medio de la lectura, debates, y esquemas de educación popular, enfocados en el hip-hop. 

Juan, además de trabajar con los jóvenes de la comunidad, también ha realizado distintos trabajos con campesinos, adultos mayores y diferentes comunidades. Gracias a sus iniciativas han nacido diferentes proyectos en la zona como la ruta de turismo mural, mujer y diversidad, y el club de observadores de aves del municipio. Esto es una apuesta para construir como estrategia pedagógica, una ruta de turismo mural de flora y fauna llamada ¨la apropiación territorial¨.

Junto a sus compañeros trabajan en la consecución de una casa alternativa cultural llamada casa taller, la cual es un espacio de reunión armónica, de expresión de metodologías y de pedagogías creativas para la construcción de proyectos. Ahí se reúnen diferentes colectivos juveniles y no juveniles para construir desde el saber que cada uno propone, la solución a las problemáticas de la comunidad. El grupo de Juan maneja todo el tema artístico y cultural, pero también hay otros grupos como el grupo de clubes de ciencia y tecnología que se ocupan del proceso de alfabetización científica. También hay un grupo que se dedica a recolectar toda la memoria ancestral y colectiva del municipio, así como un grupo que lleva un proceso de danza popular. Juan dice que casa taller los ha ayudado a todos a reunirse para repensarse a ellos mismos, y a sus acciones individuales y colectivas. Es una base estructural de todos los proyectos de la comunidad. La educación popular y todo su entramado ha sido la base pedagógica utilizada en estos proyectos, así como la investigación y la acción participativa de los jóvenes.

Juan trabaja, a nivel profesional, con población que ha sido víctima del conflicto armado a nivel nacional. Nos contó que las secuelas psicológicas que pueden acarrear las víctimas se derivan de los diferentes hechos sufridos, y que debemos entender que las secuelas se dan según el contexto de cada víctima, cada acto y cada población. Se debe diferenciar a cada víctima para lograr ayudarlas y tratar de hacer un ejercicio de reparación emocional. Dice que contar la verdad puede dar oportunidad al perdón, y que es lo más importante para que haya reparación, sanación y no repetición, así como una estabilización socio-económica y emocional.

Juan dice que el trabajo del líder no parte de un interés de política electoral, ni de interés religioso. Se debe entender que el líder social rompe esas barreras de la política electoral y nunca está interesado en conseguir cargos públicos. El líder social busca mejorar las condiciones y propone alternativas a las diferentes comunidades.

Nos explicó que ser líder social en su territorio tiene privilegios porque no tiene barreras y se le permite trabajar. Es muy diferente ser líder social en un municipio como Sopó, en comparación a municipios donde el conflicto armado todavía está presente. Para él, si intentara llevar a cabo sus proyectos en un municipio en conflicto armado, hace mucho tiempo hubiera sido víctima de la violencia. Por lo anterior, ayudó a organizar un plantón en Sopó en memoria de los líderes y como un ejercicio de repudiar todo lo que ha pasado en los últimos años. Aunque el territorio de Juan no es un territorio de conflicto armado, siempre trata de que se reflexione acerca del evidente abandono por parte del Estado. Como reflexión final dice que va a seguir en la lucha sin intereses personales, con el único fin de que la gente tome conciencia de donde está y que sigan luchando por mejorar.