PERFIL

“Nunca he visto un camión de mudanza detrás de un cortejo fúnebre, nunca. Pero, sí hay un tesoro que podemos llevar con nosotros. Uno que nadie nos puede robar: lo que hemos dado a los demás.” Papa Francisco. 

JORGE HUMBERTO PELÁEZ PIEDRAHITA S.J. 

Una entrevista para conocer más de cerca la vida de la persona encargada de llevar las riendas de la Universidad Javeriana: Jorge Humberto Peláez, optimista, esperanzador, agradecido con Dios y la vida. 

Por: Sofía García-Reyes y Martín Jaramillo

Todos hemos visto al Padre Peláez caminando por el campus de la Universidad y seguramente también todos nos hemos preguntado qué hay detrás del encargado de llevar la batuta de nuestra educación. El Padre Jorge Humberto nos abrió las puertas de su despacho, para conversar un rato, tanto de sus ‘muy fecundos 40 años’ dedicados a la educación y la academia, como de una que otra intimidad.  

Nuestro rector nació en Cali en 1945, pero aparte de caleño se considera también paisa (y su acento lo corrobora) al vivir desde los 7 años en Medellín. Su vocación al sacerdocio la tuvo desde sus inicios en su Colegio San Ignacio en Medellín. Allí encontró también su disposición al servicio y la sensibilidad humana. De igual forma, cuenta él, no tuvo en mente alguna otra profesión distinta a la vida de sacerdote. Sin embargo, como buen paisa, hubiera sido también a fin a sus gustos dedicarse a la generación de empresa y la gestión de proyectos.

 

Desde muy temprana edad su vida estuvo ligada a la Javeriana. Antes de ordenarse sacerdote, inició sus estudios en esta institución, realizando su Licenciatura en Humanidades durante 3 años y luego otros 3 años en Filosofía. Posteriormente se graduó como magíster de Ciencia Política. Le prosiguieron 5 años de estudio en la Javeriana: el pregrado y la maestría en Teología. Fue en 1974 que se ordenó como sacerdote.

 

Recién pasaba la época en la que la humanidad vivió tres Papas en un mismo año- dado lo poco que duró Juan Pablo I a la batuta de la Iglesia-, el Padre Peláez se encaminó a la ciudad de Rómulo y Remo a realizar su doctorado en Teología Moral en la Universidad Georgiana. En 1981, luego de graduarse con “summa cum laude”, volvió a la Javeriana para quedarse; pero esta vez no como estudiante. Durante 20 años fue profesor de Teología y de Bioética en la carrera de medicina; esto lo llevó a ser Decano del Medio Universitario en las Facultades de Teología y Medicina. Posteriormente fue elegido Vicerrector por 6 años en la Javeriana de Bogotá, para luego ser trasladado en el 2002 a la sede de Cali, en los que fue asimismo Vicerrector y luego Rector. En el 2014 fue designado como Rector de nuestra Universidad, ha lo que concluyen casi 40 fecundos años al servicio de la Javeriana. Además, ha estado estrechamente ligado a la academia y a la vida educativa; fue presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) y actualmente pertenece al Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), máximo órgano asesor del Ministro de Educación. 

 

Al preguntarle cómo era él como profesor dejó salir por completo su lado académico. Todo lo que ha dictado está preparado y sustentado, pues no le parece respetuoso llegar a improvisar. Tan riguroso era, que incluso nos pudo mostrar tres tomos empastados de sus apuntes de las clases que solía dictar, enfatizando la del curso de bioética, su favorito desde el punto de vista de la docencia. Adicionalmente, ha publicado a la fecha ocho libros y varios artículos. 

Por otro lado, sería desatinado hablar del Padre Peláez sin mencionar su gran hábito de lectura. Cuando estuvo sentado en los pupitres del seminario y de las universidades, fue un apasionado lector de teología, filosofía, ética y bioética. No obstante, con el paso de los años sus gustos literarios han ido migrando a otros campos, como lo es la novela histórica y los thrillers. También es un amante de la escritura colombiana de antaño; pasando la prosa, de José Eustasio Rivera, y la melancolía, nostalgia y romance de José Asunción Silva. Además, cinco veces ha pasado por las letras de Cervantes; por los gigantescos molinos y por ese lugar de la mancha de cuyo nombre no quiere acordarse. Nos confesó también que le encanta Netflix. 

Otro hobby que tiene nuestro rector es caminar. No recuerda en su juventud ningún fin de semana citadino; acostumbraba salir al campo con su familia en Antioquia, en donde solían hacer siempre caminatas. Hoy en día, cuando tiene oportunidad, lo hace; siempre con un sombrero grande, su protector solar y un palo para espantar los perros que aparezcan en el camino. También tenía el pasatiempo de pasear sus labradores, Tino y Turrón, por el frondoso campus de la Javeriana de Cali; pasatiempo que tuvo que dejar por la limitación agreste de la ciudad. Al Padre Peláez la naturaleza le dice mucho y en Bogotá ha estado un poco limitado. Por lo que sus lugares favoritos del campus de la Universidad son justamente los alrededores del centro deportivo y el camino selvático que rodea la Circunvalar. “Es un pedazo de campo al lado del caos de la Circunvalar” comenta.  

Ya adentrándonos más en su labor, nos comentó cómo ha sido todo un reto la situación de la pandemia. Para él, la presencialidad es un tesoro, que deben disfrutar especialmente los estudiantes de pregrado; no obstante, la virtualidad ha permitido que la Javeriana llegue a zonas del país donde antes no estaba. Confirmó que “lo digital llegó para quedarse” y lo comparó con la Teoría de Darwin sobre la evolución; sobreviven las especies que han logrado adaptarse a los cambios, por lo que intuye que aquellas organizaciones que supieron adaptarse a los retos de la pandemia y generar respuestas rápidas, no solo sobrevivieron, sino salieron fortalecidas.  

Otro reto que le ha puesto la actualidad son las redes sociales, a las que él considera un componente esencial para la vida contemporánea y una completa democratización de la libertad de expresión. Decidió, después de una consultoría, que era necesario abrir una cuenta en Twitter para así tener mayor cercanía con los estudiantes. Actualmente twittea con regularidad; usando siempre lenguaje propositivo y tocando principalmente temas educativos, puesto que él no busca ser tendencia.

 

El Padre Peláez nos comentó también como justamente la capacidad de comunicación que tiene el Papa Francisco, era su modelo a seguir. Lo considera una persona muy atrayente, al ser un hombre de 84 años, de mente abierta, completamente conectado con la realidad y con capacidad de interpretar la sensibilidades del entorno. Considera que el Papa “siempre encuentra la frase precisa en cada momento, para tocar el corazón y la mente.” Otros personajes que admira mucho son Santa Teresas de Jesús, Carlos Lleras Restrepo, Luis Carlos Galán y el Padre Eduardo Ospina. Como buen jesuita, San Ignacio de Loyola es también un modelo a seguir; al este permitir que hubiese jesuitas en todos los campos. De ahí la razón de ver al Padre Peláez siempre vestido como rector de universidad. Para él, la sotana es su traje de gala; la corbata, su uniforme de trabajo; pero sin falta lleva su cruz, que muestra que sí es sacerdote. 

Para nuestro rector “la universidad es un mundo pluralista, donde hay personas de todas las creencias, de todas las filosofías, de todas las ideologías”. Para él, un javeriano cuenta con sensibilidad humana, respeto a la diversidad, tolerancia, un espíritu crítico y una capacidad de no solo ver los blanco y negro de la vida, sino esa paleta de grises.  

Por el lado personal, el Padre Peláez se considera un hombre sereno, que vive en paz con sí mismo, muy metódico y riguroso con su trabajo, optimista, que busca mirar el vaso medio lleno y que le encanta disfrutar de la vida. “Mi mamá se definía como una persona gocetas. Yo también; yo disfruto con lo más simple y con lo más sofisticado.” 

Él es el Padre Jorge Humberto Peláez Piedrahita; rector de la Pontificia Universidad Javeriana, sacerdote, doctor, profesor, escritor, caminante, lector, optimista, entusiasta y un gran ciudadano.