CONSTRUCTIVAS

Entre filtros, retoques, cirugías, salud mental, responsabilidad social e intervención estatal

 

 

INFLUENCERS, FAMOSOS Y ESTÁNDARES DE BELLEZA  

Fuente: Pexels.com

Por: Isabela Blanco

Hace unos días leí que el Parlamento de Noruega aprobó una Ley que obliga a los influencers, personajes públicos, medios de comunicación y marcas a revelar si el contenido que difunden ha sido retocado, modificado o, en general, manipulado. Esto implica que será de conocimiento público si una foto, un video, una campaña publicitaria o hasta una “historia” en una red social ha sido modificada con algún programa (como Photoshop), si tiene filtros (caso Snapchat o Instagram), si el tamaño, textura o la forma de su cuerpo ha sido alterado digitalmente, o si se ha realizado cualquier otro cambio que desvíe su contenido de la realidad. En resumen, de ahora en adelante, todo contenido que compartan aquellos sujetos deberá contener una etiqueta especial diseñada por el gobierno que aclare qué ha sido retocado.  

 

Esta iniciativa llamó mi atención y decidí investigar más sobre el tema. Primero empecé consultando la versión de varios medios de comunicación nacionales e internacionales y después, confiando en mis excelentes conocimientos de noruego, me adentré en la página del Stortinget. Allí descubrí – con ayuda de Google Translate – que el propósito de los parlamentarios noruegos al expedir de esta Ley es mitigar la presión corporal a la que están sometidas las personas y mejorar su autoestima. Esto me dejó aún más sorprendida e inevitablemente me aventuré en una reflexión personal – que espero usted realice al terminar de leer este artículo –.  

 

Comencé por revisar por cuánto tiempo utilizo mi celular diariamente y, específicamente, cuánto tiempo me dedico a revisar redes sociales como Instagram o TikTok. Luego me detuve en el contenido mismo que consumo, es decir, qué veo, porqué lo veo y si me gusta verlo. Ya con un panorama claro, para aterrizar mis pensamientos y seguir dándome palo, me pregunté ¿qué pasaría si en Colombia existiera una ley similar a la que fue aprobada en Noruega? ¿Cambiaría mi opinión respecto del contenido que veo en redes sociales? Es más ¿debería existir esta ley?  

 

Sin una posición consolidada pero convencida de que no podía tener esta reflexión sola, creé una encuesta e invité a todas las personas que quisieran contestarla a expresar anónimamente su opinión sobre los influencers, famosos y los estándares de belleza. Fueron 173 encuestados, los cuales tienen las siguientes características:  

La primera pregunta fue la misma que inició mi introspección: “¿Cree usted que los influencers y famosos deben revelar si el contenido que comparten en redes sociales ha sido retocado? Por ejemplo, si tienen filtros (como se puede hacer Snapchat o Instagram), si el tamaño o la forma de su cuerpo ha sido alterado digitalmente, o cualquier otro cambio que desvíe su contenido de la realidad.” El resultado fue el siguiente:  

Particularmente me llamó la atención que la Ley noruega se refiere específicamente a alteraciones digitales de todo tipo, y no a los procedimientos estéticos a los que pudieron haberse sometido, por ejemplo, los famosos, influencers o las modelos contratadas por las marcas con fines publicitarios. No obstante, como es común que estos personajes también se realicen un sinfín de procedimientos médicos para verse más atractivos (rinoplastias, bichectomías, liposucciones, lipoesculturas, aumento o levantamiento de senos, por mencionar algunos) la segunda pregunta fue: “¿Cree usted que los influencers y famosos deben revelar si se han realizado cirugías estéticas?” A esta interrogante respondieron:    

 

 

Inmediatamente después formulé dos preguntas más personales relacionadas con la presión corporal y la baja autoestima, los temas que, supuestamente, pretende mejorar el Parlamento noruego al expedir la mencionada Ley:  

 

 

En este punto quise hacer indagar sobre cuáles influencers o famosos son responsables de crear o reforzar aquellos estándares irreales de belleza. Algunas respuestas fueron:  

 

“Ester Expósito es el ejemplo perfecto.”  

 

“Pautips.” 

 

“Todas las Kardashians, y personalmente en particular Kendall Jenner, no creo que sea inalcanzable o imposible pero es difícil la sobresaturación de una imagen de algo a lo cual uno quiere llegar.” 

 

“Desde las películas de Disney hasta las películas de Hollywood tienen un estándar de belleza que nos han impuesto desde la cuna.”  

 

“Kardashians, Luisa Fernanda W, Jessica Goicoechea, Belinda.”  

 

“Madison Beer, Kendall y Kylie Jenner, las hermanas Hadid, etc.”  

 

“No puedo ser específica, pero tomo como ejemplo a las influencers fit. Obvio tienen un cuerpazo y nos muestran sus rutinas, como se ven en ropa normal, en pijama, etc. Pero esa es una imagen que han construido a partir de su estilo de vida saludable por el cual les pagan, ese es su trabajo y su sustento diario. Es imposible que yo tenga su cuerpo por mucho motivos, pero igual me venden esa imagen de sí mismas como el objetivo, diciendo ‘tú también puedes’.”  

 

“Silvy Araujo SOBRE TODO ELLA, Kendall Jenner, cualquiera de Victoria Secret.”  

 

“Angelina Jolie, Megan Fox y Zac Efron.”  

 

“Cristiano Ronaldo, Gianluca Vacchi, Logan y Jake Paul.” 

 

La siguiente parte de la encuesta fue sobre la Ley que dejó a mi cabeza dando vueltas. Primero hice una breve descripción de la misma para preguntarle a los encuestados si estaban de acuerdo con su aprobación y si, a su juicio, debería existir un precepto normativo similar en Colombia:  

 

 

Por un lado, algunas de las personas que contestaron “Sí” en la segunda pregunta precisaron:  

 

“Porque nadie puede lograr esas expectativas. Ni he cumplido 18 y ya siento, durante mucho tiempo, que no soy lo suficientemente perfecta o linda. Las redes sociales le quitaron la niñez a mi generación.” 

 

“Porque al no aceptar que editan sus fotos (de una u otra manera) buscan complacer estándares con los que ni ellos mismos cumplen, presionando así a la audiencia que consume su contenido”  

 

“Porque, por mínimo que sea el ‘retoque’, se está trastocando la idea de lo que es ‘bello’. Esto envía un mensaje a las personas que siguen el contenido y algunas de ellas, consciente o inconscientemente, pueden llegar a nublar la percepción de sí mismos por una imagen que no es real en su totalidad.”  

 

“Porque crean expectativas surrealistas que pueden ocasionar trastornos o enfermedades mentales a la población general, pasando a ser un tema de salud pública que cada día recibe y amerita mayor atención y cuidado.” 

 

“Muchas personas no tienen el conocimiento del retoque o alteración de fotos, por lo que puede existir la posibilidad de que piensen que es real. Muchos influencers o famosos se lucran con las inseguridades de la gente que quiere llegar a ser ‘atractivos o atractivas’, por medio de productos que muchas veces no hacen nada diferente a los que hay en el mercado.” 

 

“Porque muchos de esos filtros o retoques están diseñados para no ser percibidos, lo que causa que creamos que tener todos esos rasgos es algo común y a lo que todos debemos aspirar, particularmente influye a los menores de edad”  

 

“Crean estándares de belleza irreales, esto hace que las personas, sobre todo las mujeres queramos tener un cuerpazo como el que vemos en las redes y nos matemos en el gimnasio o con la dieta para luego sentirnos mal con nuestros cuerpos porque no nos vemos como ellas/ellos con todo y el gran esfuerzo que hicimos porque su contenido es editado o ella es operada.”    

 

Por otro lado, quienes votaron “No” afirmaron:  

 

“Porque cada persona es libre sobre su cuerpo y no tiene porque rendirle cuentas a nadie.”  

 

“Creo que el problema es de las personas que se acomplejan por otros y no de los influencers. Y también hay influencers feos y feas que les va muy bien. Eso de los estándares  de belleza solo lo dicen los feos y feas que se quejan por todo.”  

 

“No resuelve el problema que hay frente a estándares de belleza. Los influencers siguen algo que desde Hollywood y la industria musical se ha impuesto; obligarlos a cambiar es meterse en su esfera personal y afectaría su libertad de expresión.”  

 

“Eso hace parte del libre desarrollo de la personalidad de una persona. Ella debe ser libre de decidir sobre que publica, como y si se hace retoques. Me parece que es información que no debe ser revelada a menos que la persona lo deseé. Obligar a alguien a revelar esta información me parece un abuso a la privacidad de una persona y muestra un estado MUY intervencionista.”  

 

“No debería ser solo a influencers, el uso de los filtros se debe regular para todas las personas por igual. Ello, en caso de que esa ley sea sancionada. Igualmente esos estándares de belleza no se censuraran solo con los filtros, el problema es más profundo y solo tiene remedio en la educación y una fuerte mentalidad.”  

 

“Me parece que las modificaciones corporales y las alteraciones de nuestras imágenes se hacen por motivos muy personales. Siento que vienen de un lugar donde nos cuesta aceptarnos y querer nuestro cuerpo. El amor propio es un proceso largo y muy duro, entonces retocar las imágenes y realizarnos cirugías es una forma que tenemos para sentirnos un poquito mejor. Cada quien hace con su plata y con sus plataformas lo que quiera para sentirse mejor y si esa es su forma, creo que debería ser más aceptado. Por el hecho de ser un personaje público no significa que la persona no tenga inseguridades y sienta la  necesidad de modificar la forma en que se ve. Aceptar que queremos cambiar nuestro cuerpo porque no nos gusta es muy duro emocional y mentalmente.”  

 

“Porque las/ los influencers no tienen el deber de hacer que las inseguridades de los demás se suavicen. Si una persona no está gusto con su cuerpo o estado físico, es el problema de esa persona. Nadie por más famoso que sea tiene la obligación de hacer sentir a los demás  con lo que tienen. Hoy en día hay millones de videos donde explícitamente se menciona que las propagandas y las fotos que uno ve de modelos no son del todo reales… ya hay suficiente información para saber que lo que ves en pantalla no es realmente lo que existe, entonces si aún sabiendo eso te sientes incómodo es tu problema únicamente.”  

 

Luego de leer detenidamente las 173 respuestas y, posteriormente, escribir este artículo, quedé más confundida. Con los resultados de este sondeo puedo afirmar, con toda certeza, que este es un debate abierto y profundamente complejo por la cantidad de aristas y dudas que surgen en el camino. ¿Tienen los influencers y famosos una responsabilidad social con sus seguidores y admiradores? ¿Es necesaria la intervención estatal por vía legislativa o debería ser responsabilidad de las marcas y plataformas digitales? Estos son algunos de los múltiples interrogantes que espero poder responder algún día, claro está, con buenos argumentos fundamentados en un bagaje jurídico amplio, suficiente y riguroso. 

 

Por el momento, quiero agradecerle a todos aquellos que se tomaron el tiempo de contestar la encuesta para hacer parte de esta pequeña investigación y, cruzando los dedos, espero que, al igual que yo, hayan quedado con más preguntas que respuestas.