ESPECIAL

“Somos, quienes juramos lealtad a ella los que la mantenemos en vigencia”

EL “MES DE LA CONSTITUCIÓN” Y UN PAR DE APUNTES MÁS

Foro Javeriano tuvo la oportunidad de hablar con el abogado javeriano, Francisco José Chaux, viceministro de justicia y delegado del Gobierno Nacional para la organización del “mes de la Constitución” sobre la carta fundamental y los 30 años que se cumplen de su creación.  

Fuente: Ministerio de Justicia

Por: Emilio Navarro

Foro Javeriano: La conformación de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 se desarrolló en un ambiente de renovación, pues en ella junto a los representantes de los partidos tradicionales tuvieron cabida movimientos y sectores distintos con una participación significativa. ¿Hasta qué punto cree usted que esa diversidad en los constituyentes se vio reflejada en la Constitución? 

 

Francisco José Chaux: Totalmente reflejada. Cuando uno lee la Constitución de 1991, encuentra que el pluralismo de Colombia se evidencia en la diversidad de sus normas. Creo que es de las pocas Constituciones del mundo que en rango superior se encarga de temas de importancia trascendental para que el pluralismo se viva y se ejerza. 

 

Es decir, la estructura del Congreso reconoce el pluralismo: Representantes y Senadores para minorías; senadores para indígenas; representante a la Cámara para negritudes. Aparte de eso también reconoce la autonomía en el sentido administrativo de los pueblos indígenas de Colombia, con todo el tema de las ETIS (Entidades territoriales indígenas). Reconoce todo el tema de autonomía para ciertos asuntos de los consejos comunitarios de los pueblos negros, raciales, afrodescendientes y palenqueros. 

 

Yo creo que es una Constitución que efectivamente refleja la pluralidad de Colombia y que bajo el entendido de que todos somos Colombia, una nación única soberana e indivisible, permite que haya diferentes expresiones. A eso hay que sumarle también otras garantías, como el derecho a la igualdad material, no solo formal, lo cual implica la posibilidad de acciones por parte del Estado.

 

Hay órdenes concretas para el Gobierno y para otras entidades en temas presupuestales de destinar recursos a la superación de barreras de acceso, a la superación de niveles de pobreza o de discriminaciones que se habían presentado en los pueblos. 

 

FJ: El movimiento estudiantil que impulsó la Séptima Papeleta jugó un rol fundamental para la constituyente. ¿Cómo ve al cuerpo estudiantil actual? Es decir, ¿Qué tan activo está en el escenario político, cree que está organizado? 

 

FJC: Yo creo que hay algo muy importante y es que las tecnologías de la información le han facilitado mucho el acceso a los estudiantes a los distintos temas. Creo que es importante informarse de la actualidad pero sobre todo aprovechar todas esas autopistas de la información para tener el mejor acceso al conocimiento, a la mejor educación posible, porque los líderes del mañana son los jóvenes de hoy. 

 

¿Cómo lo veo organizado? Hombre, no es sino entrar a una clase mía para darse cuenta como son de incisivos y de suspicaces los alumnos con los temas. Cada vez, yo creo que llegan mejor preparados, con más ganas de aprender y sobre todo con las ganas de ponerlo todo en duda. Creo que esos profesionales del futuro hoy en día, si bien el principal artista en la formación de ellos somos los profesores, los dueños de ese libreto de lo que harán en el futuro son ellos y tienen unas posibilidades para profundizar muy grandes. Actualmente conseguir una sentencia de la Corte Suprema de los Estados Unidos es una cuestión de segundos, cuando yo era estudiante era mucho más difícil.

 

FJ: La Constitución del 91 introdujo ciertos cambios en el ordenamiento jurídico con importantes repercusiones. Tales como la creación de la Corte Constitucional, la tutela, la elección popular de gobernadores, la puesta en marcha de la Fiscalía, entre otros. ¿Para usted cuál fue ese cambio, qué introdujo la Constitución que tuvo una repercusión clave en Colombia?

 

FJC: La tutela. Si usted me pregunta cuál es el mecanismo que justifica el cambio de la Constitución, uno dice como ciudadano “me siento orgulloso que exista en la Constitución, es la tutela”. Para mí, la tutela es el salvavidas que nos reconoce el ordenamiento jurídico constitucional ante cualquier injusticia. A mí, me gusta siempre decir en clase que la tutela se volvió parte del imaginario popular, en qué sentido: Cualquier persona, hoy en día, cuando tiene un problema, o tiene la última necesidad de acudir a la administración de justicia recurre a un verbo que es bastante curioso que es “pues lo entutelo”. Ese “pues lo entutelo” refleja como la tutela se volvió parte de la sociedad colombiana. 

 

FJ: El artículo 2 de la Carta Magna establece como fines esenciales del Estado entre otros, garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en ella. ¿Cree que esos fines se han cumplido? en qué medida lo han hecho.

 

FJC: Yo creo que Colombia evidentemente tiene muchísimos problemas pero las instituciones funciones, hay instituciones que se encargan de  efectivizar los derechos, hay un ejemplo de liderazgo joven y aguerrido en cabeza del presidente Iván Duque porque la Constitución se cumpla, porque las leyes tengan efectividad y que en efecto los derechos de las personas se lleven a la práctica. 

 

FJ: La sociedad colombiana de 2021 es muy diferente a la que existía hace 30 años. La Constitución naturalmente se construyó sobre los valores que representaban al pueblo del 91.  ¿Hasta qué punto cree usted que los valores de la Constitución siguen representando los valores de la sociedad actual? 

 

FJC: Creo que hay valores comunes en toda civilización occidental y Colombia hace parte de esa civilización que nos definen como proyecto global. El primero de ellos, la igualdad, el segundo el respeto a la propiedad privada y el tercero la dignidad o libertad humana. Yo creo que esos tres pilares se encuentran reflejados en la Constitución política y englobados en nuestro sistema Constitucional y Democrático que podemos denominar “democracia constitucional”. En ese orden de ideas, la interpretación de esos valores sin duda ha cambiado de generación en generación. Ningún derecho tiene una Nación de conquistar a otra y mucho menos tiene una generación derecho a dominar a otra por creerse más sabia o haber sido la generación que redactó la Constitución. Yo creo que el gran genio de la Constitución de 1991 es que sea una de principios, principios abiertos a la interpretación y que pueden cambiar con el paso del tiempo, a través de los mecanismos de reforma. La clave del éxito de la Constitución del 91 es su capacidad de adaptarse, transformarse y reconocer que se puede equivocar, para ello está el artículo 374 que tiene tres mecanismos para su reforma.

 

FJ: ¿Cree necesario como lo dicen algunas personalidades políticas una reforma constitucional que actualice los valores sobre los que se cimienta Colombia? 

 

FJC: La gran ventaja de la Constitución de 1991 es que en virtud del pluralismo de la República, todas las opiniones son válidas, merecen respeto y consideración. La Constitución es de todos, si alguien cree que hay que reformarla pues tiene todo el derecho a creer en ello.

 

FJ: Se cumplen 30 años de la Constitución, 200 años de la Constitución de Cúcuta y encontramos un país fracturado en el que abunda la demagogia. ¿Cómo volver a navegar por el cauce de la unidad?

 

FJC: Yo creo que precisamente lo que tenemos que hacer es revitalizar el proyecto constitucional y celebrarlo. Desde el Gobierno Nacional, bajo el liderazgo del presidente y del Ministro, tenemos claro que 30 años de la Constitución es una oportunidad de celebración del pluralismo y de celebrar el proyecto de Colombia como una Nación unitaria. Queremos hacerlo con la conmemoración del “mes de la Constitución”, un libro que celebre con todo el pluralismo que la Constitución demanda, las diferentes tendencias y los diferentes temas que pueden tocarse en la Constitución en 380 artículos. Se fortalece y muestra la mejor versión de la Constitución en los estudiantes, en aquellos que lean esa Constitución, se enamoren de ella y quieran mantenerla vigente y sobre todo, quieran, enseñársela a las generaciones futuras. Ese es el gran compromiso que tenemos como país, aprender que la Constitución es nuestra y su existencia depende del amor y del cariño que esta pueda despertar en el corazón de las personas. 

 

FJ: Ahondando un poco sobre lo que comenta de la conmemoración del mes de la Constitución ¿De qué forma tienen pensado celebrar las 3 décadas que se cumplen de su creación? 

 

FJC: En el marco de los 30 años de la Constitución, el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Justicia y del Derecho ha decidido conmemorar este aniversario con un grupo de Universidades del país. Se realizará una serie de eventos en el “mes de la Constitución” que como señale, celebra los 30 años de nuestra carta fundamental. Vamos a tener en el marco de las diferentes Universidades, una paleta de variados expositores que van hablar de las materias más destacadas de la Constitución, para salir de las páginas y convertirla en realidad. Pasar del texto al verbo, que la Constitución se vuelva acción y se vuelva vida. Este es un evento académico cercano a los estudiantes, cercano a los funcionarios públicos y sobre todo cercano a los profesionales del derecho. Queremos precisamente que esta sea una presentación de vida de la Constitución del 91, destacando sus valores democráticos, su pluralismo, su fe en la República de Colombia, su fe en el pueblo y que finalmente nosotros el pueblo colombiano somos los dueños de esa Constitución.