CONSTRUCTIVAS

Sobre “Stillness is The Key”

 

EL ANTÍDOTO PARA TODOS

LOS MALES

“Todos los problemas de la humanidad proceden de la incapacidad del hombre para sentarse solo y en silencio” – Blaise Pascal

 

Por: Laura Dueri

¿Me creería si le digo que conozco un antídoto para todos los males?... Parece difícil de encontrar en el mundo de hoy. Este nos reta, nos enfrenta a una constante sobre estimulación, a numerosas responsabilidades, a estar disponibles 24/7. Tenemos música sonando sin parar, cuatrocientas notificaciones por día, cinco aplicaciones que abrimos constantemente y aun así nos preguntamos: ¿por qué me siento vacío? ¿por qué no me alcanza el tiempo? ¿es esta la vida que quiero? Parece mentira pero exíste una cura. Una manera de co existir en armonía con un mundo que nos acelera y nos exige inmediatez. No es nada nuevo ni sofisticado. Es la habilidad que los estóicos, los budistas y los cristianos llamaron la fuerza más poderosa del mundo. Es la quietud.

“Stillness is The Key” es una joya que llegó a mis manos el año pasado, un libro escrito por el autor norteamericano Ryan Holiday, quien ha dedicado su vida a poner en práctica las enseñanzas de los estoicos y de los personajes más notables de la historia humana. Todo un gran propósito: comunicar la gracia de la quietud. Entonces, ¿a qué me refiero? ¿qué significa stillness? Pues bien, según Holiday, esta es la habilidad de estar quieto mientras el mundo gira, de actuar sin frenesí. Es el momento cuando encuentras quietud interior y exterior, es la habilidad de sentarse y reflexionar, esta da paso a la felicidad y a la gratitud. Es una habilidad tan amplia y tan poco común en el mundo de hoy que cuesta ponerla en práctica. Por eso, este libro nos invita a cultivarla y a reconocerla en los tres grandes pilares de nuestra vida: mente, alma y cuerpo. Se que este espacio no me alcanza para comunicar todos los grandes consejos de Holiday para aplicarla, pero haré mi mejor esfuerzo por contarle los que a mí más me han ayudado.

En cuanto a la mente, la quietud se refleja principalmente en vivir el presente y tomarse el tiempo para pensar, esto no es tan sencillo como parece. Tenemos que propiciarnos un ambiente distinto al que estamos acostumbrados. Primero, debemos limitar la información que procesamos, escoger si realmente queremos que nuestra mente esté trabajando en problemas pasajeros (de los demás, nuestros, de las noticias), los cuales probablemente se resuelvan antes de que podamos intervenir. Así mismo, cultivar el silencio. Nos estamos perdiendo del verdadero soundtrack de la vida al siempre querer estar oyendo música, viendo una serie, poniendo las noticias de fondo. Oír los sonidos que ocurren a nuestro alrededor funciona como un ancla que nos trae de vuelta al presente, solo hay que poner atención. También es importante buscar espacios para solo pensar (en serio no hacer nada más), o para pensar y escribir nuestros pensamientos. Esta puede es una de las mejores formas para auto conocernos, para entender lo que pensamos, lo que queremos e incluso para que surjan buenas ideas.

Encontrar la quietud en el espíritu debe empezar por cultivar el principio que resume todas las cualidades de un ser humano íntegro: la virtud. Esta solo se logra siendo tan conscientes de las repercusiones de nuestras acciones, que nos podamos asegurar de que todas están encaminadas al servicio del otro y a buscar un bien mayor. De la mano encontramos la capacidad de creer en algo o alguien más grande que nosotros, para mi es Dios, para usted podría ser otra cosa, pero vivir sabiendo que nos encontramos constantemente sostenidos nos da una base para vivir en paz. Así mismo, la quietud consiste en crear relaciones duraderas, compartir nuestra vida y nuestro bienestar con los otros. Y uno de mis consejos favoritos: “bañarse” en la belleza que encontramos alrededor, poder observar y agradecer lo pequeño y lo más lindo de la naturaleza que nos rodea: contemplar los árboles, fijarse en los pájaros, observar a las personas que pasan por al lado. Toda la belleza ocurre frente a nuestros ojos, pero poco le ponemos atención.

Por último, pero no menos importante, el cuerpo. Cuidar la energía física resulta esencial para encontrar la quietud, es por esto que conviene buscar momentos de soledad, de recarga, aprender a decir no y también cuidar nuestra salud son acciones que conservan nuestra mejor versión. Saber que sin descanso (poner el sueño como prioridad) y al mismo tiempo sin movimiento, no podemos funcionar. Buscar un balance encontrando hobbies y una rutina que nos permitan movernos, salirnos de nuestra cabeza y tomarnos un tiempo solo para nosotros son la mejor forma de aquietar el cuerpo y la mente. 

¿Y todo esto por qué? Porque encontrando la quietud no solo contamos con un arsenal para enfrentar todos los males, sino que nos hacemos mejores para compartirnos con los demás. Acabo de darle una larga lista que probablemente se le olvide en unos minutos, pero lo que espero que recuerde y que compruebe usted mismo es que la quietud es la clave.