ESPECIAL

¿Qué está pasando con los precios?  

Un breve pero conciso análisis sobre lo que está pasando con los precios en el país.   

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Fuente: Pexels

Por: Eduardo Aldana Salazar  

No es un secreto: todo está carísimo. Hoy en día es casi necesario que en cualquier ámbito se oiga la típica frase de señora en supermercado: “Dios mío, en un par de cositas y se me fue toda la plata”. Esto se debe a las alzas en la inflación que han afectado al mundo. Pero ¿qué es eso de la inflación? O mejor aún ¿por qué hace que todo esté más caro?   

La inflación se puede explicar como el desbalance que existe entre la demanda y la oferta de bienes y servicios, que termina afectando los precios y generando una devaluación del poder adquisitivo del dinero. En palabras más claras, la inflación es un aumento general en los precios de los bienes y servicios de la economía durante un periodo de tiempo. Eso quiere decir que el dinero que se tiene en la cuenta de ahorros o debajo del colchón cada vez vale menos porque todo está más caro.  

La situación no pinta bien, pues los índices de inflación por los que estamos atravesando son los más altos de los últimos veinte años. El culpable tiene nombre propio: COVID-19. Fue durante la pandemia desatada por el virus que la economía de todo el mundo perdió su estabilidad. La mayoría de las personas piensa que eso solo afecta la compra y venta de petróleo o el cambio de divisas, pero no es así. Esto afecto a todo el mundo por igual y uno de los gremios más afectado por la inflación es el gastronómico. 

En Colombia, para el año 2019, existían unos 90.000 restaurantes que le daban sustento económico a 1.500.000 familias. Durante la pandemia todos claramente tuvieron que cerrar sus puertas temporalmente, pero unos 22.000 lo hicieron de manera permanente. La reapertura y el retorno a la normalidad han dado una tregua a este importe gremio. Se estima que las ventas se recuperaron en un 100%, pero la inflación de los últimos meses ha sido un duro golpe al sector.  

Estuvimos hablando con varios administradores de importantes restaurantes de Usaquén, los cuales, nos comenten con gran preocupación que el alza en los precios de los insumos los ha llevado a jugar equilibrio con los precios de los platos. En una reconocida cadena de hamburguesas han presentado una disminución de ventas en un 30% debido al alza de los precios, pero a su vez han tenido que pagar un aumento de 15% en los insumos que normalmente consumían. Nos explican que los 25 kilos de cebolla que compraban normalmente les costaban 60.000 pesos ahora están pagando entre 70.000 a 75.000 pesos, eso es solo por darnos un ejemplo. Debido a esto han tenido que realizar un aumento en los precios de ciertos productos, con el fin de poder conservar la calidad que los identifica.  

Los aumentos van del 3 al 10 por ciento, pero los comensales han resentido esto y han disminuido su consumo.  

Esto incremento no solo afecta a los restaurantes de comida rápida; un famoso restaurante italiano también ha sido víctima de la inflación. Acá nos explican que junio ha sido el peor mes del año, con un descenso del 30% en ventas y con variación de preciosos en los insumos entre una semana u otra. Las soluciones abundan: ampliar los horarios de happy hour, conseguir embajadores de marca, crear nuevas promociones y demás inventos publicitarios para tratar de mantener los precios, pero el cambio de los precios es algo que inevitablemente va a tener que suceder. Una de las posibilidades podría ser realizar recorte de personal, pero esa siempre va a ser la última de sus opciones.   

La pelea entre los restaurantes y los proveedores está casada. Los restaurantes pelean porque cada semana los precios de los insumos cambian y los proveedores alegan que no es culpa de ellos, que los productos para fabricar ciertos insumos están muy caros, por lo que tienen que vender a ese precio para no tener perdidas.  

En resumen, los precios están disparados y todos nos vemos afectados. Por eso cada vez que usted se quiera ir a comer una hamburguesa o comer una pizza va a tener que pagar más que hace unos meses.