CONSTRUCTIVAS

“Infortunadamente, creo que en Colombia hay mucho talento, pero la educación nos ha llevado a que ese talento sea desperdiciado” - Jaime Garzón Forero 

¡Educación, al tablero! 

La educación nacional es un tema que nos compete a todos, corresponde a la necesidad fundamental de una formación digna y completa para el desarrollo de las nuevas generaciones que tomarán las riendas de la patria. Entender el problema es el primer paso hacia la solución. 

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Por:  Nicolás Gómez 

Mencionaba anteriormente en un artículo titulado “Fundamentos para una Nueva Colombia” la necesidad primordial de la integración y desarrollo de una nueva conciencia social, cultural y política para la construcción de un nuevo modelo de país. No obstante, ningunos de estos objetivos primordiales pueden cumplirsea cabalidad sin el principio del ejercicio intelectual: me refiero a la educación nacional. Por ende, me gustaría dedicar estos párrafos a lo que, a mi criterio, es uno de los elementos más vitales dentro de la construcción de un nuevo modelo de sociedad, o de un nuevo modelo de país, para todos. 

 

¿Usted es de colegio público o privado? 

 

¿Qué tipo de estudiante es el que forma nuestro actual sistema educativo? Como estudiante de derecho me veo obligado a responder: depende. La verdad es que, en Colombia, esta pregunta solo es posible responderla con otra pregunta: ¿viene de colegio público, o privado? He aquí la primera falencia del actual sistema. Los criterios y el juicio por el cuallos jóvenes bachilleres son tomados tras culminar sus estudios corresponden a la procedencia de dicha educación. No es un misterio que la educación pública a nivel nacional carece de diversos elementos fundamentales para acometer una formación intelectual básica. Es más, abarca un espectro moderado de los temas académicos muchas veces interrumpidos por un programa educativo anacrónico, pobre y poco desarrollado que no despierta en el estudiante las capacidades de investigación y cualidades críticas para la comprensión de los fenómenos de la vida nacional.  

 

Tan solo nos hacen faltan algunos datos para visualizar la verdadera gravedad del problema de la educación en nuestro país. Hablando de cifras, según el Ministerio de Educación, en el 2020 casi 3 millones de niños y jóvenes adolescentes no tuvieron acceso a una educación básica, el 18% de los estudiantes de primaria abandonan sus estudios a causa de incapacidad para continuar dichos procesos, y solo el 9% de todos los alumnos matriculados en educación superior pertenecen a estratos uno y dos, mientras que casi un 52% de dichos universitarios pertenecen a núcleos familiares de estrato cinco.  

 

¿Qué valor podemos dar a un sistema educativo que no llega verdaderamente a todos los rincones de la nación, y que marginaliza a aquellos que, por incapacidad económica no les es permitido acometer su desarrollo intelectual y personal? 

 

Una nueva responsabilidad ciudadana 

 

La educación dentro de una sociedad democrática no radica únicamente en una clase o un aula, y mucho menos en una prueba o un cuaderno. Son, en esencia, los valores y el conocimiento fiel a nuestra realidad los que permiten a las mentes jóvenes una proyección realista y sustancial del panorama nacional; y que en sí mismas, le permiten crear una convicción de cambio, innovación, y trascendencia hacia el futuro. Por ende, nos compete a todos, como misión colectiva, recuperar nuestra educación, cimentar una universalidad en todas las estancias del desarrollo intelectual humano y, de igual forma, incentivar el conocimiento como el medio por excelencia hacia el bienestar y la paz.  

 

Por ende, cabe la preguntarse ¿qué puede hacer la sociedad colombiana ante tal panorama? La respuesta no es sencilla, ni mucho menos. Considero que el primer paso hacia un nuevo modelo de educación recae en establecer cuál es la sociedad en la que actualmente vivimos los colombianos y cuál es el panorama al que nos enfrentamos. Si queremos formular una solución, tenemos que saber a qué nos enfrentamos. 

 

A lo que en realidad se refiere es el hablar del actual panorama para los educadores, de la labor del educador y sus actuales condiciones laborales. Más importante aún, ¿cuáles son las actuales condiciones de la comunidad académica dentro de los círculos de la educación pública a nivel nacional? 

 

La nueva labor para los educadores  

 

Hablar de educación no nos limita exclusivamente al sistema educativo nacional, las asignaturas estipuladas o las políticas de educación vigentes. Es necesario ahondar dentro del aspecto humano y profundizar de manera verdadera a la labor de los educadores en su misión de construcción intelectual de las nuevas generaciones. La docencia es sinónimo de trascendencia y cultura en nuestra nación. Ningún ideario de progreso o cambio en nuestro país es compatible dentro de una sociedad carente de educación y criterio para afrontar los retos del mañana.  

 

Necesitamos de la educación para la política. Necesitamos de la educación para aprender a aprender, con el fin de formar una nueva juventud consciente y responsable, la cual sea capaz de afrontar las grandes dificultades en las que hoy se encuentra nuestro país. Es por eso que requerimos de los educadores: ellos son el pilar fundamental de nuestra sociedad, de nuestros valores, de nuestro futuro. No es compatible una idea de una nueva Colombia sin los educadores. El actual panorama nos limita exclusivamente a una monotonía anacrónica del sistema educativo nacional y, asimismo, nos estanca como nación y como Estado en una condición perpetua de escepticismos y esterilidad política nacional. 

 

Naturalmente, la educación a nivel nacional no será solucionada de la noche a la mañana. Aquella obedece a un proceso paulatino y riguroso; para no solo conocer a profundidad las grandes falencias del sistema, sino que, simultáneamente, se planteen soluciones a largo plazo, para la creación un medio que permita una verdadera revolución educativa a nivel nacional. En última instancia, para que la misma permita formar a las nuevas generaciones. 

Algunos de estos jóvenes “ninis” pueden estar obligados a ser parte de este grupo de personas por distintos motivos: por ejemplo, padecer de una discapacidad, su formación académica previa, trabajar sin remuneración o por falta de interés. Una gran parte de los "ninis" han sido forzados a estar en su posición, ya que viven en un desacomodo social. Algunos optan por un trabajo o estudiar, pero después de ser rechazados , pierden interés por estas actividades.En América Latina, el porcentaje de la generación "nini" ha aumentado debido a la era digital y la inmediatez: a los jóvenes se les dificulta enfocarse en un proyecto de vida académico o laboral. A la vez, muchos consideran que no vale la pena estudiar si es probable que después seles sea difícil conseguir empleo; esto lleva a muchos a no estudiar una carrera profesional que luego los lleva a tener más problemas en el momento de buscar trabajo.

 

Con respecto a lo anterior, un estudio del Banco Mundial cita descubrió que, en el 2016, uno de cada cinco jóvenes latinoamericanos no estudian ni trabajan.Alrededor de un 60% de los"ninis" de la región hacen parte de clases sociales bajas y la mayoría son mujeres. Debido a la pandemia, estas cifras han aumentado, pues a comienzos del 2020 el desempleo incrementó. Hoyen día, muchos de los jóvenes colombianos no son contratados por falta de educación profesional o experiencia laboral; además, las divisiones de género evitan y empeoran las posibilidades de que las mujeres consigan trabajo.

 

El año pasado, la Alcaldía Mayor de Bogotá presentó el plan para la Seguridad Económica para laJuventud, un programa que hace parte de Estrategia RETO, con el fin de beneficiar a jóvenes colombianos que hacen parte de los "ninis". La propuesta consistió en que los jóvenes entre los 18y 28 años recibieran un subsidio de un total de 500.000 pesos al mes por seis meses; al igual que ofrecer conversaciones con profesionales sobre la importancia de crear experiencias laborales, el buen uso del tiempo libre y apoyo en el proceso para encontrar oportunidades laborales y de educación. La Estrategia RETO consiste en ayudar a jóvenes que viven en situación de vulnerabilidad, incluyendo programas como el de Prevención de Maternidad y PaternidadTemprana, entre otros.

 

La lucha contra el desempleo y la falta de educación profesional en jóvenes colombianos que viven en situación de vulnerabilidad continúa. El Banco Mundial explica como la generación de los"ninis" da efecto en la tasa de delincuencia, las adicciones y la desintegración social, aparte de los problemas políticos y económicos que van de la mano a lo mencionado.El primer paso para darle una solución a la problemática es evitar que la generación de los "ninis" crezca al priorizar que los jóvenes terminen sus estudios para así comenzar una formación profesional.