ESPECIAL

Humano, simple y transparente

Banca al desnudo

Nubank es uno de los neo-bancos más grandes del mundo y se posiciona en la cúspide de las entidades financieras más valiosas de Latinoamérica ¿Su fundador? David Vélez, un colombiano que revolucionó el sistema financiero brasileño y que se encuentra dentro de los 600 multimillonarios del planeta.  

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Por: Juan Pablo Prieto 

Actualmente los titulares de prensa son acaparados por temas como Bitcoin, NFT y el Metaverso. Sin embargo, no se puede dejar de lado una tendencia que viene de tiempo atrás: los neo-bancos. Sin sucursal física, con menos costos y de fácil acceso, estas fintechs son una realidad y cuentan con proyecciones de crecimiento exponencial.

La adopción de modelos innovadores para la prestación de servicios financieros es fundamental en las dinámicas del mercado contemporáneo. Prueba de ello es Nubank, uno de los bancos con el crecimiento más rápido en la historia moderna. Con apenas ocho años, ya cuenta con casi 50 millones de usuarios repartidos en los mercados de Brasil, México y Colombia. 

El artífice detrás de este nuevo gigante de la banca digital es su CEO David Vélez, quien con apenas 41 años está en un mano a mano con Luis Carlos Sarmiento Angulo y Alejandro Santodomingo por ser el número uno en la lista Forbes de colombianos más ricos. Vélez, nacido en Medellín, proviene de una familia de empresarios que desde una temprana edad lo motivó a emprender, a no depender de nadie, para poder tomar control de su destino y cambiar realidades.

Debido a la violencia, migró a Costa Rica donde pasó parte de su infancia, para posteriormente estudiar ingeniería en la Universidad de Stanford, cuna del Silicon Valley. Después de trabajar en bancas de inversión en Nueva York, llega un punto de inflexión en su carrera: su paso por Sequoia Capital, uno de los fondos de venture capital más importantes del mundo, un fondo que ha invertido en empresas que representan más del 20% del valor del índice NASDAQ, algunas de ellas, Apple, Google, YouTube, Airbnb, Yahoo y Paypal.

Allí aprendió una lección fundamental: las buenas oportunidades de emprendimiento parten de un pequeño compitiendo contra un grande. Más adelante llega a Brasil a identificar problemas del sistema financiero. Entre tantos, observó el mal servicio, las barreras de acceso y las altas tasas de interés fruto de la nula competencia entre bancos. Ante tal realidad, armó su equipo de trabajo e iniciaron su proyecto de startup en una casa de dos pisos en Sao Paulo.

Ese fue el génesis de esta empresa tecnológica en servicios financieros, la cual se fundamenta en cuatro pilares: la importancia del cliente, el diseño, la tecnología y la ciencia de datos. La filosofía detrás de Nubank concibe a los usuarios como sus mejores activos, ya que estos serán quienes lo recomienden a sus pares, sin la necesidad de desembolsar grandes sumas de dinero en marketing. Según Vélez, su empresa ostenta uno de los NPS más altos del mundo, casi a la par de Tesla.

Nubank ofrece un servicio que tiene la capacidad de llegar a las zonas a donde la banca tradicional no ha llegado, a donde quizá nunca lo haga. Un guiño a la tan anhelada inclusión financiera. La fórmula del éxito yace en la experiencia del cliente, consistente en descargar la aplicación, suministrar información, solicitar el producto y recibirlo de 24 a 48 horas. El resultado: una tarjeta de crédito sin cuota de manejo, con bajas tasas de interés, manejada exclusivamente desde un celular.

¿Cómo logran ofrecerlo a costo cero? Básicamente se debe al traslado de los recursos no empleados en sucursales físicas al bienestar del consumidor, al casi inexistente gasto en marketing, a las comisiones cobradas a los comercios por el uso de la tarjeta y a los intereses derivados de la tarjeta o el otorgamiento de créditos. Un modelo de negocio bastante atractivo, que logró recaudar 2,600 millones de dólares en su IPO en Wall Street y que cuenta con inversionistas de la talla de Sequoia y Warren Buffett.

Así las cosas, tenemos a un colombiano que desafió la complejidad de los servicios bancarios, en una época en la que la disrupción tecnológica puso en jaque a los modelos de negocio tradicionales en diversas industrias. Nubank es a los bancos clásicos, lo que Uber es a los taxis y lo que Netflix fue a Blockbuster. Estamos ante una nueva camada de servicios asociados al uso de tecnologías y análisis de datos, dirigida a una generación de nativos digitales, millennials y centennials. Todo, con base en el ofrecimiento de un servicio humano, simple y transparente que da acceso al crédito.