OPINIÓN

El 5% más poderoso

Por: Gabrielle Maichel

Los Gilinski son un grupo financiero imponente, sostenido por un fondo árabe de inversión a escala mundial. También desafiaron el oligopolio de la GEA. El poder de los Gilinski reside en su posesión del Banco GNB Sudameris, pues ocupa el quinto lugar a nivel nacional. Además, son dueños de Semana.

 

Los Gilinski compraron la cuarta parte de Nutresa y SURA. Lo relevante de esos dos monstruos es que son el oligopolio que se apoderan del ahorro pensional de millones de colombianos, junto con los depósitos públicos de sus cuentas bancarias.

 

En la otra cara de la moneda, encontramos al Grupo Aval, que pertenece a la familia Sarmiento Angulo y el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA), dueños del Banco de Bogotá. Sarmiento tiene el 8,5% del capital de Nutresa, acción que la Superintendencia Financiera tenía la obligación de sancionar, teniendo en cuenta que Nutresa le pertenece al GEA, no obstante, prefirió desviar la mirada.

 

¿Cómo los Gilinski obtuvieron acceso a semejantes leviatanes? Los Gilinski pagaron ocho dólares por acción, aunque el valor de las acciones de SURA decayó en el 2017 por 30%. De esta manera, en aquel año, se podían comprar acciones en un promedio de $38,000, que continuaron decayendo hasta $21.000, pero, en el 2022, su precio era de $29.020. El efecto de aquella maniobra fue el devalúo que sufrió el dólar en las últimas fechas de enero de 2022, pues se estima que un total de $3,000,000 se invirtieron en Nutresa y GEA.

 

En términos administrativos, aquel 5% es tan poderoso que podrá permitir que los Gilinski obtengan dos puestos en la junta directiva, lo que puede significar una posible fusión entre la GNB Sudameris y Bancolombia, batallando entre el gran oligopolio de Nutresa y SURA. La meta es llegar al 5% y luego escalar al 6%, teniendo en cuenta que compraron un estimado del 25,25 porciento de las acciones de SURA y, frente a Nutresa, obtuvieron un porcentaje del 27,6. Si bien decir 5% no retumba tanto, el efecto es una gran fracción a la estructura accionaria de la sociedad: de siete miembros que posee la junta directiva, dos de ellos serían los Gilinski.

 

Lo más impactante de todo no son las cifras alarmantes y el gran poder que conlleva la adquisición del pequeño, pero poderoso 5%. Los reportes efectuados por Coronell indican que las firmas y documentos respectivos frente a los estudios técnicos llegaron un jueves y fueron tramitados y emitidos el mismo día, junto a la resolución que contenía la aprobación por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. “Inesperadamente”, el mismo día se obtuvo la aprobación por parte de la Superintendencia Financiera y la Superintendencia Delegada para Entidades de Aseguramiento de Salud. La velocidad y agilidad con la que se tramitó la compra fue tan rápida y coordinada que dejaron a todos los colombianos con la boca abierta. 11 despachos de la Superintendencia Nacional de Salud trabajaron eficientemente y con gran agilidad para que en menos de un día se efectuaran todos los documentos de aprobación pertinentes para los Gilinski.

 

Si bien resultó impactante todo el trajín para dar cumplimiento, o al menos en apariencia, a los requisitos legales solicitados para modificar una propiedad en al menos 10% de cualquier entidad prestadora de salud, la batalla de los Gilinski por el control de SURA y Nutresa persiste.