QUERELLANDO

2019-IV

Sobre nuestro futuro 

COMUNICADO ALIENÍGENA

Foro Javeriano interceptó ondas ovnis y esto es lo que traducían

Por: Consejo Editorial

En el marco de la celebración por el octavo centenario desde la inauguración de la universidad intergaláctica realizado en la galaxia Messier 88, se pronunció el siguiente discurso por el Doctor Cesius Bam, profesor nacido en júpiter de unos 129 años de edad. Además, profesor emérito de la institución. Aquí el discurso. 

“Es un honor para mí estar reunido con todos ustedes el día de hoy. Agradezco a todos los que han viajado millones de años luz, para juntos poder celebrar este momento tan significativo como lo son los primeros 800 años de la universidad intergaláctica, celebrando también 800 años de paz entre las razas del cosmos, para ello, quiero dedicar mi discurso a una singular raza que ya desapareció varios milenios atrás, que ha sido una incógnita para los estudiosos del tema, esta es la raza humana. 

Si bien sabemos la raza humana trataba de unos bípedos de piel que podía ser de distintos tonos y cuerpos de diferentes estaturas, se llamaban a sí mismos racionales y eso es lo que discutiremos hoy. Según los estudios realizados por medio de los aceleradores de partículas y los simuladores nucleares, pudimos establecer que los humanos desaparecieron en un lapso de tiempo en el que ellos mismos definían como el año 2070, llamaban a su planeta “tierra” y afirmaban ser el único planeta con vida inteligente. Eran seres egocéntricos, que maltrataban a las demás formas de vida, al parecer por placer. Uno de los motivos de su desaparición fue la total destrucción de su capa de ozono. Esto se dio bajo dudosas condiciones pues, entre peor estaba la situación, menos hacían por mejorarla, hasta el punto que sus líderes renegaban que hubiese problemas de tal índole. Afirmaban, “el bienestar de la naturaleza no debía impedir el desarrollo del mercado, pues esto afectaría la economía” fue difícil, pero al final entendimos que el mercado era su dios el cual en el occidente del planeta se representaba con una cruz y en oriente le rezaban en unas urnas llamadas mezquitas. 

Estos singulares seres, acudían a una actividad que denominaban guerra; que venía siendo un evento violento donde acababan sus vidas entre sí. No se entiende por qué, pero los que declaraban la tal guerra eran los líderes que no tomaban actividad alguna en aquel violento acto y los que iban armados eran los más jóvenes, sin motivos más que una orden de odio. Es imposible entender cómo unos perdían vidas por otros encerrados en oficinas. 

En los últimos años de la raza, cada individuo cargaba siempre con un dispositivo llamado celular, hemos concluido que tal aparato es lo que les permitía pensar, pues, todos presentaban gran dependencia de aquel por lo que entendemos que no eran seres independientes, al menos intelectualmente. 

Fue curioso también ver como se dividían y discriminaban por sexos y razas, pues los humanos tendían a llamarse débiles entre sí por cuestiones como tono de piel, sexo, lugar de nacimiento y hasta condiciones económicas. Este ha sido uno de los motivos que nos ha llevado a dudar en mayor grado de su racionalidad. 

Algo que nunca pudimos entender fue la llamada moral, pues los humanos hablaban todos de ser muy morales (algo así como ser correctos) pero una constante en su historia fue la corrupción, el engaño y el odio, definitivamente es seguro afirmar que eran inestables psicológicamente o que la hipocresía los venció desde sus inicios. 

Otro tema importante y de resaltar, era como ellos entendían el mundo, creían que sus vidas eran lo más importante y su raza la más poderosa, ciertamente vivían poco tiempo y sus fuerzas eran escazas, tal vez fue esa arrogancia la que los condeno en 2070 a morir por contaminación, eran seres que se creían inmortales, aunque solo vivían lo que para otros aquí son unas horas. 

Revisando nuestros estudios también fue iluminador en nuestra investigación el determinar que la raza humana nunca conoció la paz, parece que le daban más valor a algo llamado dinero por lo que luchaban todas sus miserables vidas. 

Finalmente, y en resumen de nuestra investigación de trabajo, concluimos que fueron una raza triste, desubicada y dividida, serán el ejemplo para las generaciones venideras sobre las consecuencias a las que puede acarrear el odio y la ignorancia. Aun así, no nos preocupemos tanto; con su extinción no fue mucho lo perdido. Y con eso concluyo, muchas gracias.”