DE LAS DIRECTORAS

Predicando, pero no aplicando

LA ODISEA DE GRADUARSE CON TESIS

Foro Javeriano tuvo lo oportunidad de hablar con estudiantes y egresados de la Facultad para que nos contarán su experiencia haciendo su monografía de grado.

Fuente: https://cienciasjuridicas.javeriana.edu.co/docu- ments/3722972/3881988/FCJ-wlarge+610+x+240+2.png/02e7d7b0- c72a-4c78-9c21-14336281eff8?t=1418920477589

Por: Adriana Torres

Siéndole fiel al espíritu vanguardista de Foro y recordando que este es un periódico de los estudiantes y para los estudiantes; hoy creo más que necesario poner de presente una situación que es cada vez más frecuente en nuestra Facultad. 

 

De conformidad con la Ley 522 y el Decreto 1221 de 1990, para obtener el título profesional de abogado es necesario cumplir con alguna de estas dos opciones: elaborar y sustentar una monografía jurídica o realizar una judicatura. Teniendo esto en cuenta, nuestra Facultad elaboró un manual donde se establecieron las reglas generales para la elaboración de la monografía, así como los términos y plazos en los que se debe presentar. Sin embargo, y a pesar de que el documento es claro frente a las obligaciones del estudiante, del tutor, del Departamento y del Director de Departamento; parece ser que en ocasiones estas reglas solo le son aplicables a los estudiantes. 

 

Este fue el caso de una estudiante que decidió hacer su monografía con el Departamento de Derecho Público. Cuando su monografía ya estaba lista, radicó su trabajo y, conforme a las reglas de la Facultad, este Departamento tenía cinco días hábiles para asignar un calificador. Sin embargo, a ella se lo asignaron hasta el día noveno. En este mismo reglamento también se dice que el calificador tiene treinta días calendario para revisar el trabajo y rendir concepto aprobatorio o hacer comentarios y dejar sujeto a unas correcciones la aprobación. El Departamento hizo caso omiso a ese término, y ella recibió sus correcciones casi cincuenta días después, aproximadamente el doble del plazo previsto para ello. Luego de hacer las correcciones necesarias, ella volvió a presentar su monografía y en este caso, el calificado tenía diez días hábiles para rendir un nuevo concepto, pero a ella no se lo cumplieron. En conclusión, a esta estudiante no le respetaron ni un solo término de los previstos en las reglas y, teniendo la ilusión de graduarse en noviembre, por el incumplimiento de términos de la Facultad, le fue imposible y terminó graduándose hasta marzo de este año. 

 

El desorden administrativo de la Facultad también ha atrasado el grado de más de uno. Este fue el caso de un estudiante que aprobó su monografía y lo convocaron a la sustentación, pero ese día el Coordinador de Departamento no estaba en la Universidad, y él es quien debe firmar y dar constancia de que se realizó la sustentación de la monografía. En la Facultad le dijeron que no se preocupar, que el coordinador firmaría la constancia apenas llegara a la Universidad. Sin embargo, esto nunca pasó, y a la Facultad se le olvido hacerle llegar el documento al coordinador y este jamás lo firmo. El estudiante, convencido de que ya había aprobado sus requisitos de grado, se inscribió en los grados de noviembre del 2019. La situación se empezó a volver sospechosa para el estudiante cuando no le llegó el mail para pagar sus derechos de grado, así que llamo a la Facultad y le dijeron que él no había presentado la sustentación de su monografía y que en el sistema eso aún salía pendiente. Mientras él arreglaba el desorden en la Facultad, se perdió la posibilidad de graduarse ese año y de hacerlo de forma presencial, en los últimos grados presenciales de la Javeriana.

 

Estas situaciones son mucho más frecuentes de lo que nos imaginamos y el espacio me queda corto para contar la experiencia de todos los estudiantes que han vivido una odisea al presentar su monografía en nuestra Facultad.  

 

Cuando les pregunté en dónde creían que radicaba el problema, muchos apuntaron a la mala elección de los calificadores y a la falta de gestión por parte de la Facultad en presionarlos. Sugirieron que la Facultad debería tener criterios más estrictos para definir quién va a ser calificador, y cómo va a garantizar para que entregue su concepto a tiempo. 

 

Al final, todos estos estudiantes se pudieron graduar y hoy en día son orgullosamente abogados javerianos, sin embargo, es inevitable el sinsabor que nos dejan estas historias. La falta de claridad de la Facultad, el desorden administrativo y el incumplimiento en los términos ha perjudicado a muchos estudiantes. ¿Cómo es posible que, en una Facultad de derecho, donde se nos enseña desde primer semestre la importancia de cumplir con los términos, pasen situaciones así, donde es la misma Facultad y sus profesores los que terminan incumpliendo los términos sin ningún tipo de consecuencia?