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2019-IV

Una servidora pública feminista 

LA CORTE ROSA: CARTA ABIERTA A LA PRESIDENTA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL

Que todos los derechos que las otras ramas se olvidan o se abstienen de otorgar a nosotras las mujeres, nos los conceda la Corte Constitucional. 

Por: Adriana Torres

La Corte Constitucional es la embajadora de los derechos femeninos en Colombia; mientras el Congreso legisla lento y mal, y la vicepresidenta que, a pesar de ser mujer, poco se ha pronunciado frente a temas de género, ha sido el Tribunal Constitucional quien se ha puesto los pantalones que aún les faltan a las otras ramas del poder y nos ha dejado boquiabiertas a todas las mujeres colombianas con sus más recientes fallos feministas. 

 

Este acontecimiento tiene nombre y apellido: Gloria Stella Ortiz quien es la tercera mujer en toda la historia colombiana en ocupar el cargo de presidente de la Corte Constitucional. Ella ha sido la promotora principal de fallos relacionados con derechos de las mujeres desde que ocupo su cargo en febrero del 2019.  

 

Estimada señora presidenta: 

 

Empiezo esta carta confesando mi más profunda admiración por usted y por su trabajo.  

 

Son muy pocas las mujeres que ocupan cargos tan importantes como el suyo y se atreven a afirmar públicamente que son feministas, tristemente en este país son muchos los prejuicios y estereotipos que hay alrededor de esta palabra, sin embargo, usted ha logrado materializar la definición de feminismo en su cargo como magistrada y presidenta.  

 

La sentencia T-967 del 2014 en la que usted fue magistrada ponente es un claro ejemplo de esto, pues ha sido un hito en nuestro ordenamiento ya que por fin se dejó claro que los celos enfermizos son una forma de maltrato psicológico y son causal de divorcio. Sentencias como esta evidencian lo importante que es proteger los derechos de las mujeres en sus relaciones dentro de la esfera privada como lo es el matrimonio, el divorcio e incluso la maternidad. Ojalá la Corte bajo su dirección continúe pronunciándose frente a temas que permitan proteger a las mujeres en espacios familiares, educativos, laborales y sociales.  

 

Dentro de los fallos más recientes de la Corte bajo su presidencia se encuentra la sentencia T-398/19 la cual busca proteger los derechos de las mujeres habitantes de calle y trae el concepto de “derecho al manejo de la higiene menstrual” como un derecho fundamental autónomo para las mujeres colombianas. El alto tribunal reconoció que carecer de posibilidades para gestionar la higiene menstrual, vulnera la dignidad humana de las mujeres y es necesario diseñar una política pública. Una vez más, sale victoriosa nuestra Corte Constitucional en cuanto a la defensa y promoción de derechos de las mujeres, tarea que ha asumido sola pues mientras la Corte lucha por una menstruación digna la rama legislativa poco o nada le importa, pues en el 2016 buscaban gravar con un impuesto las toallas higiénicas y los tampones, pero nuevamente ha salido la Corte en defensa nuestra y mediante la sentencia C-117/18 y en la que por supuesto, usted fue magistrada sustanciadora, lograron prohibir este impuesto absolutamente discriminatorio con las mujeres colombianas.  

 

Por otro lado, este año el alto tribunal sentó precedente en el fútbol de nuestro país con la sentencia T-366/19 que busca proteger el derecho a la igualdad y a la no discriminación en razón de sexo de María Paz, una niña de 11 años. Gracias a decisiones como esta, se abrirá el debate de crear fútbol mixto que logre promover la igualdad de género en la práctica del deporte. Esta sentencia es una obra de arte pues la Corte incluso citó a Simone de Beauvoir, una pionera en filosofía de género. Ojalá en su período como presidenta continuemos viendo el pensamiento de grandes feministas siendo invocado en sentencias que impulsen a los magistrados a fallar de forma más inclusiva.  

 

Por último, no quiero dejar de lado su admirable salvamento de voto en la sentencia C-080/18 donde, contrario a la postura del resto de la Corte, para usted los delitos sexuales ocurridos en el marco del conflicto armado no deben ser competencia de la JEP, estos deberían ser juzgados conforme a la justicia ordinaria ya que, debido a su gravedad, rebajar las penas de este tipo de delitos debe ser inconcebible. Me alegra mucho que la Corte Constitucional cuente con magistradas como usted, que reconocen la realidad de las mujeres en nuestro país, y en especial de aquellas que se han visto más vulneradas históricamente para que sus derechos jamás sean desconocidos en nuestro ordenamiento.  

 

En esta ocasión, a pesar de intentarlo, no me fue posible tener una entrevista con usted, pero espero poder tener la oportunidad más adelante; por ahora mis más profundos agradecimientos a una servidora pública que es auténticamente feminista.