ESPECIAL

 

Por políticas públicas verdaderamente efectivas

 

¿POR QUÉ TANTA CANTALETA CON LA EDUCACIÓN SEXUAL?

En Colombia se vive una vida sexual desinformada desde los 12 años y a nadie parece importarle.

 

 

Fuente: Archivo personal

Por: Andrés Rojas

En Colombia nadie se cansa de hablar de educación sexual. Seguro mientras usted estaba en el colegio tuvo una clase para ello, leyó en redes sociales e incluso puede que haya tenido que aprender al respecto por medio de la experiencia. Este último caso resume la condición de miles de niños en el país que inician su vida sexual a una edad temprana. De hecho, según estudios realizados por la Universidad Nacional, aproximadamente el 32,7% de los menores de 18 años en el país han iniciado su vida sexual, de estos, el 50% correspondiente a niños y 31% a niñas lo hicieron antes de los 15 años. Sin embargo, la situación se torna preocupante al momento de analizar las condiciones bajo las que lo hacen. Estoes visible a través de La Encuesta Nacional de Demografía y Salud realizada por el DANE en 2015, la cual reveló las condiciones en las cuales la población colombiana tiene acceso, conocimiento y asesoramiento sobre salud sexual. De manera particular es increíble aproximarse a lo que los datos sugieren acerca del acceso que tienen los menores de edad a métodos anticonceptivos, las edades en las que inician una vida sexual activa, y sobretodo es posible plantearse grandes interrogantes, tanto de la efectividad de la educación sexual Colombia como de las posibilidades que brinda el Estado para materializar aquello que se enseña, especialmente el uso de anticonceptivos.

 

Para empezar, enfoquémonos en los datos. Según la encuesta que mencioné anteriormente, de la totalidad de mujeresentre los 13 y 49 años con actividad sexual reciente, el 99% conoce un método anticonceptivo, lo cual no me sorprende. ¿Cómo no saber al menos de un método si todos los días vemos propagandas de condones en la televisión, redes sociales o revistas? El problema empieza a vislumbrarse cuando se examina la cantidad de hombres y mujeres quealguna vez efectivamente han usado métodos anticonceptivos. Como es de esperarse, luego de los 20 años la cifra no baja del 80%. Ahora, cuando se trata de menores de edad, entre los 15 y los 19, solo el 50%, y peor aún, de los 13 a 15, exactamente el 6.7%. En lo personal estas cifras son de ver y no creer, y me resulta imposible no problematizar lo que estos números sugieren. El problema radica en un claro desconocimiento no solo de la existencia y correcto uso de estos métodos, sino de la poca accesibilidad que un menor puede tener a ellos. Lo invito a que se imagine a su yo de 14 años entrando a una droguería a comprar un condón. ¿Cómo cree que lo mirarían? ¿Cómo se sentiría? Seguramente mal. Además de ¿sabría usarlo? No lo creo. Esto llevaría a que usted prefiera abstenerse de comprarlo, además es posible quea esa edad no tenga los medios para hacerlo, y con el poco conocimiento de todas las implicaciones que el acto sexual puede acarrear sin protección, simplemente lo haría sin condón. Esta situación se repite en un sin fin de niños que toman la decisión de iniciar una vida sexual desorganizada, sin información ni control de lo que puede suceder con ellosy su cuerpo, expuestos a enfermedades o situaciones que pueden cambiar su vida para siempre.

 

En Colombia 1 de cada 5 adolescentes es mamá o está embarazada, por ello la Sociedad Colombiana de Pediatría afirma que el embarazo adolescente se ha convertido en un verdadero problema de salud pública. Adicionalmente, todo embarazo adolescente es de alto riesgo, dado que puede generar consecuencias lamentables para la salud física y mental de la madre y el bebé producto del mal control prenatal, puede además dificultar el acceso de la madre al mercado laboral, e incluso aumentarlos índices de pobreza. Creo entonces que lo datos y sus consecuencias son claros en revelar la necesidad de políticaspúblicas verdaderamente efectivas, que mejoren las condiciones de acceso a los métodos anticonceptivos y sobretodo a la educación sexual, una que se aleje de enseñar la abstinencia como método por excelencia, que se enfoque en abrir los ojos a la realidad y demuestre la manera como las decisiones que los niños tomen con respecto a su cuerpo hoy lospueden afectar mañana. Una que les brinde la infinidad de opciones que tienen para disfrutar de su sexualidad, y sobretodo que les permita decidir sobre su cuerpo de manera informada, cambiando así los sesgos producto de consideraciones morales y religiosas que abundan en nuestra sociedad, las cuales nublan realidades y solo despiertan más interés por lo prohibido.