CULTURALES

2019-II

El legado de Débora Arango

DÉBORA AL DESNUDO

“Yo concibo el arte como una interpretación de la realidad y es esto lo que me posibilita el llegar, a través de él, a la verdad de las cosas: sacar a flote lo oculto, lo falso, lo que no se puede manifestar abiertamente.” – Débora Arango 

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Por: Alejandro Estrada Mejía

Quizás muchos la conozcan por ser la mujer del billete de 2.000; todos los días pagamos con ella y lo que quizás algunos no saben es que es el mayor referente artístico femenino en Colombia, una mujer duramente criticada al ser la primera mujer colombiana que se atrevió a pintar desnudos y retratar escenas que hasta el momento se buscaba mantener calladas. Rebelde, transgresora, audaz, polémica, talentosa, Débora abordó la crítica social y política de su país y de su época: pintó obreros marginados, monjas, prostitutas, mujeres relegadas, el dolor y el maltrato, la situación política y las manifestaciones populares. Interpretó la realidad cotidiana, denunciando la violencia de una sociedad llena de prejuicios ancestrales.

Una mujer que desde muy temprana edad traspasó los límites de la época y desafió los estándares sociales con una rebeldía sinigual, pues desde muy pequeña fue una niña diferente. Se vestía de hombre y salía a cabalgar, actividad censurada para las mujeres de la época porque "eso era cosa de hombres". También, desde niña, mostró buenas actitudes para la pintura y el arte, y años después, ingresó al Instituto de Bellas Artes de Medellín.

Tras haber estudiado con el Maestro Pedro Nel Gómez, a sus 31 años, comenzó a experimentar con desnudos de tamaño natural, pintando escenas de la vida real. Un año después, participó en la "Exposición de Artistas Profesionales" en el Club Unión de Medellín donde expuso acuarelas y óleos, incluyendo dos desnudos, uno de ellos "Cantarina de Rosa": ganó el primer premio y el escándalo estalló: la sociedad política e intelectual repudió su obra y la calificó de sórdida, impúdica y pornográfica.

Débora Arango hizo su primera exposición individual por invitación de Jorge Eliécer Gaitán en el Teatro Colón de Bogotá en 1940. En estas muestras nuevamente reafirmó su postura de artista rebelde, audaz y revolucionaria. Más tarde, participó en algunas exposiciones colectivas en Medellín y Cali, y, nuevamente, sus obras generaron el rechazo de la sociedad, hasta el punto de llegar a pedir su excomunión, pues ante el reclamo social y político, la Iglesia le hizo firmar un llamado de atención y ordenó recoger una edición de la Revista Municipal de Medellín porque cerca al saludo del arzobispo se reproducía un cuadro suyo.

En 1946 viajó a México para perfeccionarse y estudiar a los muralistas. De regreso, en 1948, expuso en Medellín, pero su desnudo, esta vez, "La adolescencia", volvió a escandalizar a la sociedad y estuvo a punto de ser excomulgada por las reiteradas quejas que la Liga de la Decencia de Medellín elevó por lo "inmoral" de sus cuadros.

Sufrió insultos y soledad, por lo que decidió no volver a exponer sus obras, encerrándose en su casa, sin abandonar la pintura. Viajó a España a perfeccionarse en la figura humana y a estudiar cerámica. En 1955, expuso en Madrid una muestra individual, sin embargo, por orden de la dictadura en España de Francisco Franco, sus pinturas fueron descolgadas y algunas de ellas quemadas.

Débora Arango falleció en diciembre de 2005, a los 98 años, siendo reconocida por su talento y su gran aporte al arte colombiano. Antes de morir, legó a su discípulo, el pintor y escultor colombiano Joaquín Restrepo, sus conocimientos. Desde noviembre del 2008, la casa de Débora Arango fue declarada bien de interés cultural de la Nación y Casa Museo; este es un espacio lleno de arte, cultura e historia, digno de visitar y conocer.

Por todo lo anterior, la próxima vez que pagues con un billete de 2.000 pesos, que aprecies una pintura de ella, o que simplemente veas la materialización de una lucha femenina, piensa en la represión, el sufrimiento y todo el esfuerzo que vivió esta gran artista, la pintora colombiana que le dio a la mujer un espacio, no solamente en el mundo del arte, sino que empoderó a la mujer en un contexto social y político donde era reprimida. Fue un contexto que, hasta el momento, ignoraba las escenas que esta mujer llegó a mostrar, y que, lograron replantear todos los prejuicios y principios que se tenían al punto de cambiar toda una concepción cultural, ¿acaso no es esto una lucha agresiva y trascendente desde el arte?