EN EL HUECO

Exministro de Hacienda, excandidato presidencial, economista, empresario y escritor.

Entrevista con Juan Carlos Echeverry

Foro Javeriano tuvo el placer de entrevistar a Juan Carlos Echeverry, para conocer un poco más de su trayectoria profesional y opiniones frente a problemáticas colombianas

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Por: Carmen Botero

FJ: Cuéntenos un poco sobre quién es usted y su trayectoria profesional.

 

JCE: Yo soy economista de la Universidad de Los Andes, trabajé en el Banco de La Republica, en planeación nacional y tengo una empresa de consultoría económica que se llama Econcept. Fui ministro de Hacienda, presidente de Ecopetrol y hoy estoy de nuevo en mi ejercicio profesional. Tengo un doctorado en Economía de la Universidad de Nueva York, estudié Economía en Alemania y Filosofía en España.

 

FJ: Para usted, ¿cuál es el problema más importante para resolver en Colombia en este momento? ¿Usted como lo abarcaría?

 

JCE: Hay diez millones de personas trabajando formalmente en Colombia y hay unas doce millones de personas trabajando informalmente en Colombia; ganan poco y difícilmente pueden poner pan sobre la mesa, o ganan bien pero no contribuyen a salud y pensiones. Hay otras cinco millones de mujeres, sobre todo mujeres, que no pueden trabajar porque están ligadas a oficios del hogar. Esas quince millones o diecisiete millones, que son diez o doce formales mas cinco millones de mujeres, que no están trabajando es el principal problema que tiene Colombia. Para darles trabajo, hay que cambiar la concepción de la economía en Colombia. La economía en Colombia que hay ahora es pequeña y no alcanza, las empresas que existen son muy buenas y no tengo nada en contra de ellas, pero se necesita prácticamente más que duplicar la economía colombiana. La forma de duplicarla es hacer economía donde no la hay, que es lo que yo llamo crear economía. Colombia tiene una economía prospera en cincuenta municipios de mil ciento veinte que hay en el país y los otros mil setenta municipios tienen muy poco valor agregado. Lo que hay que hacer es desatar una creación de economía que nos permita atraer esas quince o diecisiete millones de personas que debieran trabajar. Para una economía prospera, utilizando la tierra que hay en Colombia, el agua, utilizando el sol, la genética y sacándole todo el potencial al país.

 

FJ: ¿Cómo ve el panorama de las elecciones presidenciales del 2022 y qué esta en juego para el país?

 

JCE: El país sale de un período muy difícil. Un período que empieza en 2015 cuando se da la crisis del precio del petróleo que duró dos años, fue muy difícil. Yo estuve en Ecopetrol manejando esa crisis. Luego en el 2020 y 2021 se da un segundo período de crisis que es el Covid-19. Esos dos períodos de crisis en un lapso de seis años es algo muy infrecuente en Colombia y ha generado un sufrimiento muy difícil para  el país. Muchas familias han aguantado hambre, han quedado desempleadas, han tenido muertos, heridos y personas convalecientes en su casa. Ha habido mucho sufrimiento social y la gente esta desesperada y descreída. Ese es el panorama de las elecciones presidenciales del 2022, no solo en Colombia, sino en todo el mundo. Se ve que hay populismo y extremismos en todo el mundo, se acaba de ver en Francia, en Estados Unidos, en Canadá, en Brasil, en México, en Chile, en Perú, en Ecuador, en Reino Unido y España. Esos extremismos ahora en Colombia también tienen su manifestación. Lo que está en juego para el país es lo mismo que ha pasado en Brasil y en México, y es que escojamos un gobierno de uno de esos dos extremos, ya sea extrema derecha o izquierda. Lo que pasa es que la gente no esta precisamente en el centro, el centro político esta más despoblado y vacío de lo que creíamos.

 

FJ: ¿Cuál político colombiano admira?

 

JCE: Pues vivos, pocos; muertos, admiro a Rafael Reyes. Fue una persona que hace cien años, en 1905, hizo la paz entre liberales y conservadores y demostró que entre los dos partidos se podía gobernar bien el país. Admiro a la gente que genera concordia, la gente que no piensa que para resolver los problemas hay que matar otra gente. Entonces, por eso no me gusta la gente que se suma a la guerrilla, ni los guerrilleros que se vuelven políticos y después esconden su pasado. Tampoco me gusta la gente oportunista, los políticos oportunistas que creen que el país es una forma para que ellos se agranden y logren fines personales. Tampoco me gusta la gente que llega al poder porque su papá o su abuelo era político entonces le facilita todo. Ese nepotismo es una tara y es una lacra de la política colombiana. Tampoco me gusta la gente que llega por dedazos, porque un padre político lo señalo. Si uno quita todos esos quedan pocos en Colombia, pero quedémonos con el General Reyes. 

 

FJ: Si tuviera una varita mágica, ¿qué deseo pediría para el país?

 

JCE: Básicamente, yo creo que el primero es que pudiéramos emplear a las diecisiete millones de personas en empleos que nos permitan exportar al resto del mundo, que sean bien pagos y que le permitan a la gente poner pan sobre la mesa.

 

FJ: ¿Qué consejo le daría a un estudiante que quiere involucrarse en la política en el futuro?

 

JCE: Primero, que no estudie Ciencia Política. Que lea todo lo que le caiga en sus manos. La política es algo natural, para la política hay que leer historia, hay que leer geografía y hay que leer economía. Hay que estar enterado de lo que esta pasando en los debates cotidianos, hay que tratar de tomar una posición y entender la sofisticación, la dificultad de todos los problemas. Los problemas ninguno son fáciles y gran parte de los problemas que vemos hoy en la política es porque una gente que es muy liviana, frívola y banal. Lo que le importa es llegar a soluciones fáciles que se les ocurren a ellos y no han estudiado a fondo los problemas. Entonces le diría es lea, ese es un consejo que le diría a cualquier persona para toda la vida. Es el mejor consejo que me han dado a mí, que es lea. Una sola palabra, lea. Lea, lea mucho. A punta de leer va a aprender filosofía, va a aprender historia, geografía, economía y eso es lo mejor que le puede servir a alguien para la política, como para cualquier cosa.

 

FJ: ¿Cuáles son sus planes para el futuro?

 

JCE: Seguir haciendo lo que yo hago. Yo tengo una empresa, seguir haciendo que mi empresa crezca. Poder escribir un libro, acabo de escribir un libro sobre el año en que hice política y estoy escribiendo mi segunda novela.  La primera se llama “En sitios más oscuros”, que recomiendo leer, y la segunda la estoy escribiendo. Tercero, seguir participando en el debate político. Yo estoy en Caracol todas las mañanas, tengo una columna en La Silla Vacía cada quince días, en seis periódicos regionales y con lo que eso pienso es seguir participando en el debate de ideas. En Colombia hay muy poco debate, no es malo tampoco, no puedo ser injusto.  Pero el debate político sí es bastante pobre, de hecho, no hay debates políticos. Si ustedes ven lo que Petro hace, no debate nada. Petro simplemente nos da misa y los otros tampoco debaten mucho, simplemente hacen criticas personales a Petro.

 

FJ: ¿Piensa lanzarse nuevamente de candidato a la presidencia?

 

JCE: Eso no lo sé en este momento, eso sería dentro de cuatro años o dos años realmente. Es una decisión muy de fondo que implica a la familia, implica involucrarse personalmente en cosas muy de fondo, transformar la vida personal. Yo me gocé los dos años en que estuve en campaña, un año preparando y un año en campaña. Entonces como dice el Eclesiastés: "Cada tiempo tiene su afán".

 

FJ: Cuéntenos algo que los colombianos no saben sobre usted.

 

JCE: Que lo que más me gusta es, como dijo un hijo mío: "A ti lo que más te gusta es viajar con tus hijos". Yo creo que eso es lo que más me gusta hacer: viajar con mis hijos. A veces tenemos unos viajes frecuentes, uno a uno, yo tengo tres hijos y me voy con cada uno de ellos por separado, o mi esposa también se va con cada uno de ellos por separado para hacer un viaje de dos, tres o cuatro días, uno a uno hablando con ellos. Eso es tal vez lo que lo que más me gusta y, por supuesto, viajar todos juntos.