EN EL HUECO

El precio de la gasolina aumentará 200 pesos por mes en lo que queda del año.

El alza en la gasolina: una bomba de tiempo

La gran pregunta que se encuentra en la boca de todos los colombianos es como irá evolucionando el alza de la gasolina en el país y más importante qué consecuencias tendrá.

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Fuente: Pexels

Por: Alejandra Lucía Vélez y Valentina Ortega Prieto

Desde el inicio del año, una de las grandes problemáticas que ha vivido el mundo es el aumento del precio de la gasolina. Tan solo el promedio en latinoamérica está a 16 mil pesos por galón. El único país que parecía encontrarse por fuera de esta problemática era Colombia donde la gasolina tiene de los precios más baratos a nivel mundial a 9.180 pesos por galón.

 

Sin embargo, con  el nuevo gobierno de turno esto está cambiando. Como lo anunció el Ministro de Hacienda, el precio de la gasolina irá aumentando paulatinamente para irse acercando al precio a nivel mundial y así disminuir el déficit del Fondo de Estabilización de la Gasolina, quien ha estado cubriendo la diferencia entre el precio de la gasolina en Colombia y a como se debería estar vendiendo.

 

Aunque durante las discusiones se oyeron muchos rumores, la decisión final del gobierno fue que el aumento del precio solo aplicará para la gasolina; manteniendo el precio del diesel estable. Este dato resulta extremadamente relevante, ya que el diesel es el combustible utilizado para el transporte de carga y, una subida en el mismo, afectaría el precio de los bienes en todo el país.

 

Teniendo esto en cuenta, los que realmente se verán afectados con la subida del precio serán, en un principio, los particulares con medios de transporte que necesiten gasolina; entre ellos carros, taxis, motos, aviones, entre otros. Sin embargo, como uno de los elementos que hacen parte de la canasta familiar se podría esperar una afectación a nivel general.

 

La medida que comenzó a regir el primero de octubre consiste en subir el precio de la gasolina a nivel nacional 200 pesos mes a mes, generando que, a finales de este año, esta se encuentre 600 pesos más cara de lo que estaba a finales de septiembre, para así acercarnos al precio internacional y evitar que siga creciendo el déficit actual.

 

Ahora bien, el Fondo de Estabilización de la Gasolina se encarga de aislar el precio de la gasolina en el país de lo que está sucediendo en mercados internacionales y así no afectar el bolsillo de los colombianos. Para hacerlo, este Fondo se encarga de asumir la diferencia, mientras el precio es muy alto, y de mantenerlo estable para saldar el déficit y ahorrar para la siguiente subida en el precio de la gasolina, cuando el precio es muy bajo.

 

El propósito del Fondo es muy claro; sin embargo, la subida del precio de la gasolina este año ha sido tal que el Fondo de estabilización logró acumular un déficit de veinticuatro punto siete billones de pesos de enero a agosto y se estima que llegue a ser de treinta y cuatro billones de pesos para finales del año. Haciendo que el gobierno deba tomar alguna medida si quiere evitar que el déficit siga aumentando, en este caso optando por aumentar el precio de la gasolina.

 

Aunque esta solución ante la situación de crisis parezca la más lógica y perfecta para enfrentar el crecimiento de la deuda, esta afecta directamente el bolsillo de los colombianos en un momento crítico. En la actualidad, además de la subida en el precio de la gasolina, este ha sido un año con un alto nivel de inflación que ha llegado a ser del once por ciento lo cual a generado un incremento generalizado de los precios de bienes y servicios en el país y ha afectado gravemente el bolsillo de los colombianos.

 

Esta situación de inflación en el país sumada al aumento del precio de la gasolina para los hogares colombianos significa más problemas para su bolsillo y un posible aumento en la inflación. Es decir que, a la larga, solo generará más afectación y podrá provocar que numerosas personas se vean obligadas a modificar sus hábitos, dejando el carro en casa para utilizar el transporte público para cubrir algunos desplazamientos.

 

La pregunta es ¿nuestros sistemas de transporte público están preparados para esto? Para nadie es un secreto que los servicios de transporte ya no dan abasto; cada vez están más llenos los transmilenios y los SITP, cada vez es más complicado conseguir un taxi y ahora con el alza en los precios las plataformas de transporte como Uber, Cabify y Didi se convertirán en un lujo poco accesible para la mayoría.

 

Ahora bien, planteando este inconveniente a futuro, sopesamos el turismo y el sector automotor. El alza de la gasolina hará replantearse la adquisición de un nuevo vehículo a más de la mitad de los que tenían pensado hacerlo. Una muestra de esto se presenta en España en donde el 53% que quería adquirir automóviles este 2022 ha desistido. Las causas han sido varias: el 73% argumentan que es por culpa de la situación política y económica actual, el 51% por el aumento del precio de los vehículos y el 40% incorporan también a la ecuación el aumento del precio de los carburantes.

 

Frente al turismo hay que resaltar que, debido al Covid-19, no se pudo viajar y  surgió en una especie de ahorro de emergencia (nadie gastaba demás, puesto que, nadie sabía que podía suceder y la necesidad que iba a tener de esos recursos). Pero en la época post Covid, se ha intentado cambiar esta mentalidad y retomar la economía. En parte, esa propuesta se basa en la accesibilidad. Con el alza de la gasolina los viajes se reducirán notablemente  y esto a la larga afectará el turismo y a las regiones que dependen de esta actividad económica.

 

La pregunta que surge con este panorama tan crítico es: ¿Hasta cuándo resistirá la economía familiar esta subida de los precios que con la gasolina solo genera  una situación aún más complicada? El gobierno espera que el próximo año la inflación ceda y la subida del precio de la gasolina, que solo continuará, no afecté tanto a los hogares. Sin embargo, no se sabe cómo será la inflación en el año que viene y si los precios siguen subiendo lo más probable es que comiencen a haber oposiciones de los sectores más afectados a lo largo del país, entre ellos los taxistas. Por lo que nos podríamos estar enfrentando a futuras protestas en contra de la medida.